La Federación Costarricense de Futbol cerró con números rojos las cuentas tras el amistoso de anoche ante Brasil en el Estadio Nacional.
Así lo informó anoche el tesorero de la Fedefut, Rodolfo Villalobos, quien sostuvo que la venta de tiquetes alcanzó solamente el 60% de los 32.000 boletos puestos a la venta.
“Estamos con un gran hueco. Definitivamente vamos a perder mucho dinero”, dijo Villalobos, quien prefirió, de momento, no dar cifras del déficit que tendrán.
Villalobos tampoco adelantó criterios de que si con esta pérdida se pensaría en no continuar con las negociaciones para el partido ante España, que sería en noviembre.
La poca demanda de entradas también perjudicó a los revendedores, quienes cambiaron para el partido entre Costa Rica y Brasil la política que reina en su negocio.
Según explicaron Víctor Azofeifa y Jorge Chaves, dos revendedores que estuvieron anoche en el Nacional, en esta ocasión decidieron no comprar entradas oficiales.
“Lo que hicimos fue venir al estadio y comprar únicamente entradas que les sobraban a los aficionados para venderlas más baratas que el precio oficial, pero teniendo siempre una ganancia, aunque muy poca”, aseveró Azofeifa.
Agregó que el fantasma de lo sucedido con Lionel Messi (quien no jugó el partido entre Costa Rica y Argentina, en marzo anterior) aún pesa entre la afición costarricense.
“Las entradas sobran en las boleterías. En el escenario hay seis boleterías abiertas, la gente compra las que quiera, entonces no era negocio que nosotros compráramos al precio oficial para venderlas más caras”, indicó Azofeifa.
Agregó que las entradas que costaban ¢40.000 estaban a ¢30.000, las de ¢60.000 se vendieron a ¢40.000 y las más caras, las de ¢95.000, se ofrecieron en ¢60.000.
Por su parte, Chaves explicó que el negocio se les frustó a los revendedores porque la selección de Brasil no atrajo a la afición.
“Si la afición no muestra interés las entradas no se agotan y entonces no hay espacio para la reventa. Así es este negocio, se rige por la ley de la oferta y la demanda”, señaló.
Entre la afición que sí asistió al partido llamó la atención un grupo de aficionados brasileños que soñaba con ver a su equipo en el país.