Aunque el futbol de ahora da espacio para que cualquier equipo sueñe con faltarle el respeto a los grandes, anoche el peso de los pergaminos era muy contundente a favor de los brasileños.
Es por esto que el tanto conseguido por Neymar, al minuto 60 del partido, tras un centro desde la derecha que envió Dani Alves, puso en “orden” el curso de un compromiso que desde mucho antes se sabía a favor de los suramericanos.
Ese tanto del hombre que se hará multimillonario con el Real Madrid, echó a perder el debut de Jorge Luis Pinto en su segunda etapa como seleccionador nacional.
Fue la única opción clara que tuvo el atacante, quien por momentos quiso mostrar su clase, pero que tuvo en la defensa costarricense un muro que se tornaba impasable.
La anotación, además de salvar a Brasil, también dejó claro que el técnico Jorge Luis Pinto deberá trabajar mucho esa zona que a Ricardo La Volpe siempre le dio dolores de cabeza: la defensa.
Y no es por la forma en que Dani Alves, titularísimo del Barcelona, haya dejado atrás la marca tica cuando corrió la banda, sino por la falta de comunicación que hubo entre Keilor Navas y Michael Umaña, cuando trataron de cortar el servicio que le llegó a Neymar.
Fue el único lunar de Navas, quien tampoco fue muy exigido, y también el único de una defensa que sabía que la fantasía y el desborde eran las armas del rival.
Antes de la falla la máquina de Pinto caminaba fiel al estilo de un entrenador que desde sus años en la Liga siempre fue ordenado.
Mas, ese único yerro le costó a Costa Rica, y a Pinto, el haber salido airosos en un nuevo reto frente al pentacampeón del mundo.
En la acción, Neymar superó la marca de Heiner Mora, a quien le robó la espalda.
Michael Umaña acudió a cubrir a Fred, quien intentó cazar el centro, pero al igual que Navas se quedó corto en el intento.
Tal vez este Brasil no fue el que todos esperaban, con fintas, túneles y goles incluidos, pero se mostraron letales en el área.