Una torre de telefonía celular de la compañía Claro se levantó en un terreno de Las Nubes de Coronado, San José, a pesar de que el Museo Nacional detectó la presencia de restos de cerámica precolombina durante su construcción.
La información sobre este hecho fue divulgada ayer en el blog de denuncias El infierno en Costa Rica, que publicó una copia de un informe del Museo explicando el daño y pidiendo que, ante el aumento en los permisos de construcción de este tipo, se tomaran medidas para que esto mismo no suceda en otros lugares.
Ayer, Christian Kandler, director del Museo Nacional, confirmó la autenticidad de ese informe y añadió que se informó a la Fiscalía Agrario Ambiental para que analice si se incurrió en un delito.
Ricardo Taylor, director de Claro Costa Rica, explicó que están realizando una investigación sobre este caso, pero que ya confirmaron que la construcción cuenta “con todos los permisos” y que ellos no recibieron ninguna orden para detener las obras. Además, explicó que es la primera vez en que se presenta una situación de este tipo.
La legislación costarricense obliga a informar al Museo Nacional cuando durante una construcción se encuentran restos arqueológicos. Sin embargo, esta institución no fue informada de los hallazgos en ese terreno, dijo Kandler.
La presencia de objetos precolombinos la constató el Museo en una visita al sitio a comienzos de agosto pasado.
Esta visita se efectuó luego de una denuncia de un vecino de la zona, Otto Silesky Aguero.
El personal del Museo “pudo comprobar que la remoción del terreno para la construcción de una torre de telefonía había dañado patrimonio arqueológico”, según correspondencia oficial.
Kandler dijo que “el daño no parece ser tan grande”.
”Este es un sitio arqueológico muy antiguo, que se conoce desde hace unos 100 años y es importante, pero, desgraciadamente, ya ha sido excavado y huaqueado. La torre está en el área periférica del sitio, a unos 200 metros. No podemos cuantificar el daño exacto, pero sí suponemos que no es tan significativo”, señaló el experto.
El funcionario también indicó que no siempre se remueven todos los objetos arqueológicos que se encuentran en un terreno por construir, pero que esto se decide tras un estudio que, en este caso, no se realizó. Víctor Villalobos, coordinador de la Auditoría y Seguimiento Ambiental, de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), dijo que la denuncia sobre este caso aún se encuentra en estudio.
Sin embargo, la torre, según constató un equipo de La Nación que visitó ayer la zona, está prácticamente concluida. Taylor dijo que, incluso, ya está funcionando.
Alfredo Zeledón, director de Desarrollo y Ordenamiento Urbano y Rural, de la Municipalidad de Vázquez de Coronado, dijo que el gobierno local presentó sus dudas sobre esta construcción a Setena ,y que este martes rendirán un informe más completo del caso.