Nueva York. EUA. La mandataria Laura Chinchilla no tiene ninguna duda de cuál será su principal planteamiento cuando se reúna este mediodía, en esta ciudad, con la secretaria de Estado de los Estados Unidos, Hillary Clinton.
Centroamérica necesita un mayor aporte económico del Gobierno norteamericano para combatir el crimen organizado, porque el apoyo recibido hasta ahora resulta insuficiente.
Incluso, la presidenta no se anda con rodeos para señalar por qué Estados Unidos debe aportar más: porque es un país consumidor y porque ellos mismos calificaron el problema del fuerte tránsito de drogas por el istmo como uno de sus asuntos de seguridad nacional.
“Se trata de conseguir que todos nos movamos”, dijo anoche en una conversación con periodistas luego de su intervención ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU).
Según su decir, deben conjuntar esfuerzos las naciones productoras de droga, las que sirven de tránsito para el producto como las de Centroamérica y las consumidoras como Estados Unidos. “Podría poner el nombre de ellos ahí, no tengo ningún problema”, dijo.
El encuentro fue solicitado por la Secretaria de Estado.
Chinchilla dijo que tampoco se trata de que regalen nada, sino de que la región debe aportar su parte económica y demostrar que tiene un plan concreto de ataque al crimen organizado cuyos resultados sean medibles con ciertas metas.
En su discurso ante la ONU también mencionó: “Nuestra región es víctima de una geopolítica perversa. Por estar ubicada entre los grandes centros de producción y el mayor mercado consumidor de drogas del mundo, nos hemos convertido en blanco de la dinámica de muerte que ambos generan”.
“Lo que para algunos de los principales actores en este conflicto son simples daños colaterales, para los centroamericanos implican desafíos extremos y desgarramientos profundos. De aquí nuestra gran frustración. De aquí nuestra exigencia a la comunidad internacional”, continuó.