Los fuertes aguaceros de este fin de semana dejaron como saldo un gran derrumbe en el kilómetro 33 de la ruta 32 (vía entre San José y Guápiles), lo que provocó que la ladera y gran cantidad de barro cayera sobre un vehículo que en ese momento pasaba por el sitio.
El accidente ocurrió ayer, a las 6:32 p. m., lo que ocasionó el cierre total de la ruta, la cual permanecerá inhabilitada hasta hoy en horas de la mañana.
Dicha información la confirmó el subdirector de la Policía de Tránsito, Marcelo Morera, quien dijo que se tardarán al menos cuatro horas en los trabajos de limpieza de la vía.
“Según me comunicaron, quedó mucho material sobre la carretera”, agregó el funcionario.
La fuerza del lodo empujó un auto que conducía un hombre de unos 50 años, hacia el otro lado de la carretera, y lo lanzó a un precipicio de 90 metros de profundidad.
El afectado –del que solo se supo que se llamaba Carlos– salió por sus propios medios del vehículo y fue trasladado por la Cruz Roja, hacia el Hospital Calderón Guardia, para hacerle exámenes de rutina.
Accidente. Eduardo Herrera, conductor de una grúa, contó a La Nación que él venía detrás del vehículo que cayó al guindo. “Lo que vi fue como el barro arrastró por 10 metros al auto que venía antes de mí, y cuando me percaté, había caído al barranco”, expresó.
Herrera explicó que amarró una cuerda a su vehículo y bajó a rescatar a las personas.
“Cuando descendí, el hombre ya había salido del carro. Era solo una persona. Para mi sorpresa era Carlos, vecino de Guápiles, que venía de dejar a su hija en Heredia. Es un milagro”, recalcó el conductor de la grúa.
Según contó el socorrista Paulo Monge, cuando llegó a la escena el sujeto no presentaba fracturas, ni heridas de consideración; solo un golpe en la nariz.
El trabajo de rescate se realizó en coordinación con unidades de Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja y Policía de Tránsito.