En los últimos dos meses, las incapacidades disminuyeron en un 19% en todo el sector productivo.
La disminución coincidió con la implementación de un nuevo reglamento que establece mayores controles de cómo, cuándo y por cuánto tiempo se otorgan las licencias.
El dato lo dio a conocer, ayer, la presidenta ejecutiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), Ileana Balmaceda, quien adelantó que vienen en camino otras medidas de fiscalización.
“En dos meses estará listo un sistema de información que permitirá ver quién se está incapacitando, con cuál médico, en qué unidad y por cuál padecimiento, lo cual ayudará a evitar la duplicidad de incapacidades en distintos centros”, explicó Balmaceda.
Rodrigo Bartels, coordinador de la Comisión Central Evaluadora de Incapacidades de la CCSS, también anunció la decisión de crear una lista estandarizada que establecerá el tiempo de duración de la incapacidad para 6.500 padecimientos.
Mayor reducción. Entre los funcionarios de la CCSS, la reducción de las licencias duplicó la registrada a nivel nacional, al alcanzar un 38%.
Las autoridades de la institución atribuyen el descenso, no solo a la nueva normativa, sino también al pronunciamiento de la Procuraduría General de la República que afectó específicamente a los funcionarios de la Caja.
Según ese criterio, implementado a partir de julio, el pago por incapacidad es un subsidio y no puede incluirse en el cálculo de beneficios laborales como aguinaldo, salario escolar o prestaciones.
La reducción en incapacidades equivaldrá un ahorro anual interno de ¢21.000 millones.
En diciembre, La Nación informó de que las incapacidades de empleados de la Caja quintuplicaban a las del sector privado.