Oviedo, España. EFE Los “Héroes de Fukushima”, hombres y mujeres que trabajaron en la emergencia nuclear provocada por el sunami que asoló Japón el 11 de marzo, fueron galardonados ayer con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, por haber dado “un ejemplo de coraje ante la adversidad, sentido del deber, defensa del bien común y conciencia cívica”.
El jurado tuvo en cuenta la “respuesta serena y abnegada del conjunto de la sociedad japonesa” con el terremoto y posterior sunami, pero especialmente la labor de quienes se sacrificaron para tratar de limitar los efectos del desastre nuclear en la central de Fukushima.
Así, el acta del jurado destaca que la respuesta serena de los japoneses “tuvo su más alta expresión en los grupos de personas que, llevando esa abnegación a un grado heroico, pusieron en riesgo la propia vida al afrontar en la central siniestrada y su entorno las tareas que evitaron una tragedia humana y ambiental de mayores dimensiones”.
El terremoto y el sunami causaron unos 28.000 muertos y 350.000 desplazados, así como graves daños en la central nuclear de Fukushima. Además, las explosiones de hidrógeno y la fusión del combustible nuclear dejaron como resultado varios muertos y heridos por radiación entre los operarios de esta central.
Se conoce como “Héroes de Fukushima” al grupo de 230 ingenieros, técnicos, bomberos, soldados, policías, voluntarios y jubilados que, pese al riesgo que suponía para sus vidas la exposición a altos niveles de radiación, trabajaron para atenuar los daños producidos en la central nuclear.
Conocidos en principio como los “50 de Fukushima”, posteriormente el retén se reforzó con 180 personas que laboraron en turnos de 50 para enfriar los seis reactores de la planta.
Cerca de medio centenar de candidaturas de 20 países aspiraron al Premio Príncipe de Asturias en esta ocasión.