En Canadá la política es fogosa pero estable. La economía crece despacio, pero crece y sigue posicionado como potencia. Los potenciales compradores y turistas continúan interesados en consumir y los inversionistas mantienen su ojos en nuevos destinos.
Con las crisis que viven otras potencias en el mundo, Canadá es toda una tentación.
A las autoridades comerciales costarricenses no les fue difícil entonces decidir ayer la ampliación del intercambio comercial mediante la negociación de un nuevo Tratado de Libre Comercio (TLC), que incluya todo lo que no figura en el pacto vigente desde el 2002.
No es que el TLC del 2002 esté mal. Es que está superado por los nueve años y por los cambios en ambos mercados. En resumen, quieren más, de acuerdo con lo que explicaron la presidenta Laura Chinchilla y el primer ministro canadiense, Stephen Harper.
Una reunión de casi dos horas desembocó en lo que se preveía: la relación bilateral está sana y da para más, sobre todo en lo comercial. Por ello comenzarán a negociar “en el otoño”, como mencionó Harper.
A partir de diciembre corre el plazo de un año presupuestado para alistar un nuevo texto acorde a los tiempos, con un capítulo sobre telecomunicaciones, otro sobre compras del sector público, otro sobre servicios financieros, comercio transfronterizo y otras ramas que en el 2001 no se consideraron.
Se agregan asuntos migratorios para personas de negocios y además el comercio electrónico.
A Costa Rica le interesa también ampliar su acceso al mercado estadounidense, pues en este momento no hay beneficios para los productos de zonas francas ticas, un sector “de la mayor importancia”, según la ministra de Comercio Exterior, Anabel González.
Incluso sectores primarios, como el piñero, podría beneficiarse, según González, pues en el 2001 el perfil exportador nacional era distinto. En el 2010 el país exportó a Canadá bienes por $82 millones y compró el equivalente a $115 millones.
Costa Rica es el principal socio comercial de Canadá en Centroamérica, en parte por el TLC que ya está “un poco desactualizado”, dijo Harper en rueda de prensa.
El momento político también es adecuado, según el analista Carlos Murillo. “Este gobierno canadiense tiene más interés por América Latina y está fuera de los conflictos que surgen entre Estados Unidos y China, por ejemplo, que son importantes socios de Costa Rica”.
Canadá también prometió ayer cooperación para capacitación policial, aunque no dijeron si era ayuda financiera o técnica. También acordaron agilizar el otorgamiento de visa canadiense con la apertura de una oficina consular en el país.
Otro acuerdo trató sobre transporte aéreo. En adelante habrá facilidades para que aerolíneas comerciales brinden servicios directos de Canadá al país, incluido Liberia.