El compromiso estaba firmado y no había forma de zafarse: el Gobierno tuvo que endeudarse más para poder cumplir con la promesa de pagar ¢54.058 millones antes del Día de la Madre a la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS).
El déficit fiscal del Gobierno Central obligó al Ministerio de Hacienda a hacer el depósito en nuevos títulos de deuda interna, con el riesgo de un impacto mayor en la economía nacional.
“No hay almuerzo gratis”, dijo el ministro Fernando Herrera para admitir el riesgo de incrementar el endeudamiento, que en este momento equivale a un 46% del producto interno bruto (PIB) y con la proyección de seguir creciendo.
El impacto preciso es aún incierto, pues dependerá de las condiciones del mercado en el momento en que las autoridades de la CCSS decidan canjear los títulos por dinero en efectivo para atender las necesidades de salud de los asegurados.
Esos ¢54.058 millones son, sin embargo, apenas un 6% de la nueva deuda que prevé el Gobierno para este segundo semestre: ¢900.000 millones, recalcó el tesorero nacional, José Adrián Vargas, presente ayer en la conferencia de prensa convocada para mostrar el pago a la Caja del Seguro.
“Esto lógicamente es un elemento adicional que entra a afectar el mercado financiero cuando la CCSS venda los títulos y compita con Hacienda y con el Banco Central. El impacto dependerá de cómo evolucione el mercado”, contestó Herrero, quien confirmó que también se endeudará para pagar en meses próximos los ¢31.000 millones restantes para cumplir con el compromiso para este 2012.
Ayer se depositó también un pago en efectivo, cercano a los ¢402 millones, correspondiente a intereses vencidos de esa deuda.
La promesa de pago está contenida en un acuerdo firmado el 13 de julio para reducir la deuda del Gobierno central con la CCSS por la atención sanitaria que presta a indigentes y otras personas que no cotizaron.
El monto adeudado supera los ¢160.000 millones, según las autoridades de la Caja, pero el Ministerio de Hacienda insiste en que la suma es menor y por eso hizo una consulta a la Procuraduría General de la República, aún en trámite.
La presidenta del Seguro Social, Ileana Balmaceda, volvió a recibir ayer el apoyo de la presidenta de la República por la forma como ha atendido la crisis institucional.
Balmaceda dijo que irán vendiendo los bonos de acuerdo con las necesidades de la entidad. De momento tienen un disponible por el pronto vencimiento de unos bonos del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM), del cual pueden pasar dinero efectivo al fondo de Enfermedad y Maternidad.
José Adrián Vargas aseguró que la tasa de interés de los nuevos bonos se acopla a las condiciones de mercado, lo cual facilitaría su colocación sin tener que pagar descuentos importantes.
Así, el Gobierno pretende dar oxígeno a la entidad, amenazada por enormes gastos que la tienen en una situación comprometedora a corto plazo, según la OPS.
El dirigente sindical Juan Carlos Durán relativizó este pago. “Del ahogado, el sombrero”, exclamó, aunque advirtió que esto en nada resuelve el problema de la CCSS. “Plata en esos términos, no es adecuado”, agregó.