Selección de un terreno presuntamente no apto para la construcción de Nueva Cinchona –Sarapiquí, Alajuela– , inadecuado manejo de los fondos para las obras y deficiencia en la edificación de la planta para tratar aguas negras.
Estos fueron los principales cuestionamientos que hicieron ayer los diputados que forman la Comisión de Ingreso y Gasto Público del Congreso a Vanessa Rosales, presidenta de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE).
Ante los señalamientos, la funcionaria adujo que existen procedimientos transparentes, tanto en los procedimientos de trámite como en los gastos del proyecto. “Hemos tomado en cuenta cada observación y mejorado”, aseveró.
Manifestó que los tres avalúos que efectuaron los especialistas del Banco de Costa Rica (BCR), de la Universidad de Costa Rica y del Instituto Nacional de Seguros sobre costos de las viviendas, coincidieron en que el pago fue justo.
Nueva Cinchona se levantó con un fideicomiso de ¢2.100 millones administrado por el BCR. Se edificaron 91 viviendas. Sin embargo, a finales de mayo, cuando se inauguró la población, faltaban por construir las sedes del Ebais, Cruz Roja y Fuerza Pública.
Los habitantes son sobrevivientes al terremoto del 8 de enero del 2009, que destruyó completamente el viejo asiento de Cinchona.
El jefe de fracción del Movimiento Libertario, Danilo Cubero, objetó lo que, a su juicio, son varias inconsistencias relacionadas con la planta de tratamiento de aguas de Nueva Cinchona.
El diputado expresó que, según documentos de la unidad ejecutora de este proyecto, el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) advirtió que los planos no corresponden a lo edificado. También, que el Ministerio de Salud le señaló a la CNE 14 requisitos que aún no se han cumplido.
“Lo que quedó claro, con la comparecencia de la presidenta de la Comisión, es que ahora se construye y luego los planos se adecuan a esa construcción. Lo que hizo fue una orden de modificación y eso no corresponde”, argumentó Cubero.
Rosales respondió que la construcción de la planta no está terminada y se están haciendo correcciones. “Si no funciona, demandamos al contratista, así de fácil”, indicó. Esa obra se inició el 21 de marzo y tiene un costo de $272.000.