El ajedrecista costarricense Alejandro Ramírez logró llegar nuevamente a la final del prestigioso US Open de Ajedrez, por segundo año consecutivo, este domingo, pero cedió el título en la muerte súbita ante Aleksandr Lenderman.
El Gran Maestro tico había ganado el certamen en el 2010.
Según la página oficial del torneo, que se disputó en Orlando (Florida) Lenderman ganó un cara o cruz para elegir entre las piezas blancas (con cinco minutos de juego) o las negras (con tres minutos y ventaja en caso de empate); eligió blancas y sacó el triunfo.
“Quedaron varios en primer lugar (luego de las rondas de competencia). Los jugadores decidieron jugar una muerte súbita que Lenderman ganó”, dijo resignado Jorge Ramírez, padre del jugador.
No obstante, el progenitor del destacado ajedrecista se mostró orgulloso por el trabajo realizado, ya que Alejandro logró ubicarse mejor que el número uno de Estados Unidos, Hikaru Nakamura, sétimo en la clasificación mundial.
“Alejandro es quinto en EE. UU., país al cual representa, y superó la cifra de los 2.600 ELO (tiene 2.610), por lo que se ubica entre los 100 mejores del planeta”, explicó.
El ELO es un sistema internacional de puntuación para medir la fuerza de los jugadores; pasar de 2.600 es toda una proeza.
Ramírez, de 23 años, obtuvo hace cuatro meses su maestría en diseño de videojuegos, por lo que ahora se dedica más de lleno al deporte. “Alejandro todavía tiene la nacionalidad costarricense, pero compite en representación de EE. UU. Su intención es quedarse a radicar allá para ejercer su profesión y seguir compitiendo”, añadió el padre.
Según dijo, el ajedrecista compartió un premio de $25 mil con otros seis finalistas. Luego del torneo Ramírez se trasladó a impartir un campamento en San Luis.