El costo de la electricidad que pagan los consumidores aumentará a fin de año debido a un mayor gasto en combustibles para la generación de esa energía.
La producción hidroeléctrica ca bajó en el primer semestre del año debido a una merma de las lluvias en la zonas donde se ubican las plantas con embalses.
A su vez, esto obliga al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) a producir más en las generadoras de búnker y diésel, lo cual es más caro y contaminante.
De acuerdo con la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep), de enero a junio de este año ya se ha producido el 89% de toda la energía térmica proyectada para este 2011.
La producción suma 710,7 millones de kWh. La estimación inicial eran 819,7 millones al año.
Entretanto, la factura por compras de hidrocarburos ya alcanza los ¢76.000 millones, cuando lo previsto para todo el año era de ¢82.000 millones.
Álvaro Barrantes, director de energía de la Aresep, explicó que al cierre de año el desfase entre el gasto estimado y el real será de unos ¢22.000 millones.
Esa diferencia es la que deberá ser cubierta con un ajuste en las tarifas del servicio eléctrico.
Barrantes indicó que aún no se tiene una estimación de cuánto representará esto en los costos finales de la electricidad.
No obstante, afirmó que la Dirección de Energía pediráa la Aresep que, por una única vez, se les permita aplicar el ajuste en forma fraccionada para no impactar el bolsillo de los usuarios. El monto no está definido.
En marzo pasado, la Aresep aprobó un alza del 10% en las tarifas de generación y 6% en el servicio de distribución eléctrica para cubrir un gasto de ¢35.000 millones en compras de carburantes.
Menos precipitaciones. Alberto Ramírez, director de Producción Eléctrica del ICE, explicó que se han presentado lluvias por debajo del promedio en las cuencas donde el ICE tiene instaladas sus plantas hidroeléctricas.
En Arenal, Cachí y Angostura los caudales alcanzaron en distintos momentos entre un 6% y un 24% menos respecto al promedio.
Un comportamiento similar se ha registrado en el resto de las cuencas que alimentan nuestras plantas hidroeléctricas, condición que ha provocado una generación eléctrica inferior a la esperada.
“Lo anterior debe comprenderse con otros aspectos como la llegada atrasada del invierno del 2011 y lluvias que no llegaron con la intensidad esperada en los momentos en mayor necesidad”, dijo Ramírez.
El 60% de la capacidad instalada de generación eléctrica del país depende de la cantidad de lluvias.
La merma en las lluvias fue confirmada por Luis Fernando Alvarado, meteorólogo del Instituto Meteorológico Nacional (IMN).
En el Valle Central, la disminución de las precipitaciones con respecto al promedio histórico fue del 17%; en la zona norte, del 4%, y en el Pacífico norte, del 1%.
Ante esta situación, asegura el funcionario, la entidad debió recurrir a las plantas térmicas para evitar el desabastecimiento eléctrico.
El aporte térmico llegó a un 16% de la producción total de junio.