Ante la alta posibilidad de un juicio ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos por tener prohibida la fecundación in vitro, Costa Rica empezó ya a armar un equipo para intender evitar una segunda condena de ese tribunal, siete años despuérs de la sentencia por el caso del periodista Mauricio Herrera.
El caso lo analizaron esta mañana las autoridades de la Procuraduría, de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), del Ministerio de Salud y el de Relaciones Exteriores, con ministro interino por la salida del canciller René Castro, la semana pasada.
En la reunión, celebrada en la Cancillería, intentó dleinear una estrategia para atender el tema, una semana después de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) remitió el caso a la Corte, que podría oficializar la acusación en una comunicación en los próximos días, según un boletín oficial.
El Estado enfrenta la posibilidad de un juicio internacional por mantener vigente la prohibición de aplicar fertilizaciones humanas en laboratorios. Esto ocurre después de que el Gobierno fracasó al enviar al Congreso un proyecto de ley para legalizar este método.
En este tema hay divergencias entre partidos políticos y presiones de sectores civiles, incluida la Iglesia Católica, que insiste en que la fertilización in vitro conlleva la aniquilación de óvulos fecundados, lo que considera "asesinato".