Al asumir la Presidencia, Mario Echandi encontró la CCSS en crisis: el seguro no era universal (solo cotizaban los trabajadores con salarios inferiores a ¢400, un monto muy bajo) y el Estado no pagaba sus cuotas. Su equipo definió las medidas para afrontar la crisis.
El ministro de Trabajo, Franklin Solórzano, defendió en la Asamblea Legislativa el proyecto de ley para romper los topes del salario (para que todos contribuyeran); con el Ing. Alfredo Hernández Volio, ministro de Hacienda, impulsó el traspaso de rentas de los cigarrillos del Gobierno a la CCSS para hacer frente a la contribución estatal. Además, en el “Plan de Fomento Económico” se incluyó el pago del déficit acumulado del Estado. Por otro lado, en 1961 se impulsó la reforma el art. 177 de la Constitución Política para lograr la universalización de los seguros sociales en un plazo de diez años y para establecer rentas “suficientes y calculadas” para garantizar el pago del seguro por parte del Estado. La votación en la Asamblea fue unánime.
Así, el gobierno de Mario Echandi (1958-1962) fue clave en la consolidación financiera y la universalización de los servicios de la CCSS.