Afiliarse a un sindicato en la empresa agrícola en la cual laboraba le costó el puesto a una trabajadora limonense.
A esta conclusión llegó la Sala Segunda en un fallo publicado ayer por la oficina de prensa del Poder Judicial. La sentencia número 445-2011 ordena a la empresa restituir en su cargo a la afectada y pagarle salarios caídos con intereses, así como los costos del proceso.
La mujer comenzó a trabajar pelando yuca en diciembre del 2003. Sin embargo, sus problemas comenzaron después del 24 de agosto del 2007, cuando se afilió voluntariamente al Sindicato de Trabajadores de Plantaciones Agrícolas (Sitrap).
Específicamente, el 29 de agosto del mismo año se le comunicó el despido sin responsabilidad patronal, debido a supuestas ausencias injustificadas.
Estas faltas, según la afectada, se debieron a problemas de transporte que la propia compañía suministraba, y que ya conocían los personeros de la empresa.
Dadas las circunstancias, la mujer presentó, primero, un reclamo ante el Juzgado de Trabajo y, luego, ante el Tribunal de Pococí, instancias que rechazaron su petición.
No obstante, los magistrados de la Sala Segunda sí acogieron sus argumentos y declararon el despido como “nulo e ineficaz”.
“No cabe duda de que el despido de doña... estuvo ligado a su afiliación al sindicato, de modo que los personeros de la empresa aprovecharon las ausencias de esta para alegar la supuesta causal”, señala la Sala Segunda en su decisión.