Quien sea llamado a ocupar la silla del ministro de Salud, deberá prepararse para enfrentar una gran lista de asuntos pendientes.
La gestión para que se apruebe en la Asamblea Legislativa la ley de control del tabaco, así como una regulación para investigaciones médicas en seres humanos serán algunas de las tareas, expresaron especialistas en Salud Pública, consultados por La Nación.
También, tendrá que estar atento al futuro de proyectos como la ley de fertilización in vitro y el uso de células madre.
“Hay todo un reto en la gestión interna del ministerio que debe realizarse con recursos muy escasos. Debe armonizar las políticas en salud en medio de una crisis económica”, expresó María del Rocío Sáenz, ministra durante el gobierno de Abel Pacheco. “Debe estar preparado tanto para emergencias mundiales como para eventuales epidemias”, añadió.
Asimismo, en criterio de estos especialistas, urge la instauración de una política nacional de medicamentos para garantizar su alcance a toda la población y la puesta en funcionamiento del expediente clínico digital que pueda ser consultado desde cualquier hospital.
Aparte, el nuevo jerarca deberá concretar el cumplimiento pleno de la legislación para manejo de desechos sólidos.
Buscar apoyo. Para Luis Bernardo Villalobos, coordinador del Programa de Investigación de Políticas de Salud de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Costa Rica, lo que hará falta será mucha voluntad política.
“El próximo ministro va a tener que decirle a la presidenta que haga un alto para conversar lo que el país necesita en materia de salud pública en los próximos 20 o 30 años”, manifestó el experto.
“Las políticas no pueden ser de gobierno y durar lo que dura el presidente o el ministro; deben ser políticas de Estado. El nuevo ministro debe preguntarse si quiere ser un administrador del ministerio o si quiere darle ‘inteligencia’ en salud pública”.
Como Sáenz, Villalobos indicó que el diálogo será determinante para sacar adelante las grandes necesidades en dalud.