Talamanca, Limón. Los hoteles Las Palmas y Suerre fueron tomados ayer a las 3 p. m. por funcionarios del Ministerio de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones (Minaet), quienes esperan demolerlos desde el día de hoy.
Entrevista con Luis Diego Román, del Minaet, sobre situación de la demolición de los hoteles
Entrevista con Luis Diego Román, del Minaet, sobre situación de la demolición de los hoteles
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El control de los inmuebles se dio pese a la oposición de los vecinos, que bloquearon la carretera principal hacia Talamanca, en el sector de Hone Creek, lo cual provocó un enfrentamiento con la Fuerza Pública.
Luis Diego Román, coordinador del operativo de desalojo por el Minaet, señaló que un fallo del Tribunal Contencioso Administrativo ordenó derribar esos inmuebles por estar ubicados ilegalmente en cuatro hectáreas del Refugio de Vida Silvestre Gandoca-Manzanillo, en este cantón limonense.
El litigio comenzó en 1993, cuando el Ministerio de Ambiente retiró el permiso de ocupación a Jan Calina, propietario del complejo turístico Punta Uva S. A., donde se ubican los dos hoteles.
A partir de este momento se inició un largo proceso en diferentes instancias judiciales hasta el fallo definitivo del Tribunal que se dio a finales del 2009.
“Los propietarios no han pagado un cinco al Estado durante estos años y ahora trataremos de que esta zona vuelva a su estado natural”, explicó Román.
Cuando el Minaet ingresó a los hoteles, estaban hospedados 14 turistas, que fueron reubicados en otros lugares de la zona.
Mientras, los 28 empleados fueron atendidos por el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) para determinar si califican para recibir una ayuda económica.
Según Román, la demolición de los inmuebles empezaría hoy y no existe un plazo para terminarla.
“Aquí había un humedal que fue drenado, hubo corta de árboles y se modificó parte de la playa, incluso no hay planta de tratamiento de aguas negras. El daño ambiental fue causado hace 20 años cuando se construyeron”, comentó Román.
Piedras y gases. Vecinos de la comunidad, liderados por el diputado socialcristiano Wálter Céspedes, intentaron evitar que las autoridades ingresaran a los hoteles. Para esto hicieron un bloqueo en Hone Creek desde anteanoche.
No obstante, ayer por la tarde, la Fuerza Pública eliminó los retenes y, para ello, utilizó gases lacrimógenos, mientras que los lugareños recurrieron a las piedras.
Como resultado del zafarrancho hubo 11 personas detenidas, entre ellas dos menores de edad, dijo Pablo Bertozzi, uno de los jefes de la Fuerza Pública.
Por su parte, Céspedes dijo que lo único que piden es una tregua de tres meses mientras se discute un proyecto de ley en el Congreso para que el área de los hoteles no sea considerada como refugio.
“Son hoteles con más de 20 años de construidos, y en Talamanca no hay empleo y habrá personas desempleadas si se demuelen. Además, se crea un antecedente nefasto, pues lo que se construye aquí se demuele y los empresarios no invertirán”, sostuvo Céspedes.
Otro de los dirigentes comunales es Heidy Matarrita, quien teme que, después de estos hoteles, sean demolidas las casas de unas 30 familias que están en la zona costera cercana al refugio.
Sin embargo, Román descartó esa posibilidad, debido a que el fallo solo incumbe a los dos centros de alojamiento.
Anoche había un fuerte operativo de la Fuerza Pública en diferentes sectores de Talamanca para evitar nuevos bloqueos. Este panorama será igual hoy, pues las autoridades sospechan que habrá nuevas protestas comunales.