Un reducido grupo de empresas concentra el 75% de todas las deudas que existen con la CCSS por cuotas obrero-patronales.
Se trata de 6.113 compañías (un 10% del total de deudores) que, al 15 de julio, mantenían una deuda total con la seguridad social por ¢119.217 millones ($233 millones al cambio actual).
A esa fecha, el total de personas físicas y jurídicas que estaban morosas con la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) por cuotas obrero-patronales era de 61.137 y sus deudas sumaban ¢158.939 millones.
Es decir, la CCSS tiene pendiente de cobro ¢66.937 millones más que los que requiere para cubrir su déficit financiero actual de ¢92.000 millones. Si la CCSS le cobrara a los principales 2.286 morosos cubriría todo ese déficit.
Así lo indica un análisis efectuado por La Nación sobre la lista de patronos morosos que difunde la misma entidad.
La lista de personas y empresas morosas con la Caja revela que la mayor parte de las deudas por morosidad patronal está concentrada en muy pocas empresas que deben enormes sumas que superan los ¢1.000 millones, en algunos casos.
Entre los mayores deudores están compañías como Datascension, un call center que funciona en el Mall San Pedro y tiene cerca de 400 empleados; o Bor Kar, una textilera de Alajuela cuya planilla ronda las 600 personas.
El 1% de los principales morosos corresponde a 611 empresas que, en conjunto, adeudan ¢58.911 millones. Esa cifra representa más de un tercio (37%) de toda la cartera de morosidad patronal.
Si lograra cobrar las deudas pendientes de sus 1.765 principales deudores, la CCSS recaudaría los ¢85.000 millones que el gobierno anunció que contraerá como deuda interna para aliviar la crisis financiera de la institución.
“Difícil cobro”. El gerente financiero de la CCSS, Manuel Ugarte Brenes, declaró que la cifra total de morosidad patronal es alta porque incluye los montos de la deuda principal de cada empresa más los intereses acumulados.
Aclaró además que se trata de una cifra que acumula deudas que los patronos mantienen con la Caja desde hace años.
“En esa lista hay una cantidad importante de patronos inactivos, que no pueden ser declarados incobrables por razones legales, pero que estamos en proceso de declarar de difícil cobro. Entonces hay un porcentaje importante de ese monto que no es recuperable”, expresó el gerente financiero de la CCSS.
Según el jefe de cobros de la CCSS, Luis Diego Calderón, si bien la suma de la morosidad acumulada históricamente es alta, la morosidad que se produce cada año, respecto a la facturación de ese mismo período, es del 1%.
“El de la CCSS es un régimen de contribución forzosa, los bancos que pueden escoger a quien quieren prestarle tienen una morosidad mayor al 2% y nosotros que no escogemos, ya que todos los que entran en una actividad económica están obligados a cotizar, tenemos indicadores de morosidad de menos del 1%”, alegó Calderón. .
La mayoría debe muy poco. Al fenómeno de que la deuda de la CCSS está concentrada en pocos deudores con grandes sumas, se contrapone que la mayoría las empresas o personas adeudan montos relativamente bajos.
De los 61.137 deudores de la CCSS, 41.912 (siete de cada 10), tienen saldos menores a ¢1 millón.
Y, si ese monto se amplía un poco, se observa que el 90% de los morosos con la CCSS debe una cifra menor a los ¢4,5 millones.
El abogado de la gerencia financiera de la CCSS, Guillermo Mata, afirmó que aunque la mayor parte de la deuda está concentrada en un pequeño grupo de empresas, como funcionarios públicos deben perseguir el cobro de todas las deudas, más allá de si el monto es alto o no.
“Hicimos la consulta porque en ocasiones es más caro el cobro judicial que el monto que la gente adeuda, pero por tratarse de fondos públicos, debemos perseguir el cobro independientemente de los montos”, puntualizó Mata.
El Estado, líder en mora. El Estado es el principal deudor de la seguridad social costarricense, según informó el gerente financiero de la CCSS, Manuel Ugarte.
En mayo pasado el Estado mantenía pendientes de pago a la CCSS por ¢430.000 millones, cifra que contempla el monto de las deudas originales más sus intereses.
Sin embargo, este monto que el Estado adeuda no corresponde al atraso en el pago de sus cuotas obrero-patronales, sino a otros servicios prestados por la Caja.
El origen de esa deuda comienza con el atraso, de varios años, en el pago de la atención a indigentes que efectúa la CCSS.
A ello se sumaron deudas anteriores que el Estado mantenía con la seguridad social.
Sobre esta deuda de ¢430.000 millones, la Caja mantiene una diferencia de criterio con el Ministerio de Hacienda, por un monto de ¢185.000 millones.
“Hay ¢185.000 millones que Hacienda no reconoce y que corresponde al traslado del Programa de Atención Primaria a la CCSS. Son recursos que nos deben, que no han entrado y que, de tenerlos, no estaríamos en esta situación”, expresó Manuel Ugarte.
Según él, el Estado se encuentra al día en el pago de sus cuotas obrero-patronales.
El único caso bajo análisis es una deuda del Ministerio de Educación Pública (MEP).
”El problema surgió porque la CCSS exige un monto mínimo por debajo del cual nadie puede cotizar y en el MEP hay educadores que laboran pocas horas y no llegan a ese mínimo. Cuando la CCSS factura lo hace sobre el mínimo, pero al momento de pagarle a Hacienda lo hace por lo que efectivamente pagó al trabajador, eso generó pequeñas diferencias a las que se sumó el cobro de servicios médicos y resultó en una deuda de ¢1.400 millones del MEP” explicó Ugarte.
