Guanacaste se encamina a repetir los errores del pasado. Así de contundentes son las palabras de Jorge Vargas Cullel y Natalia Morales, del Estado de la Nación.
Para ambos especialistas, la crisis económica del 2009 frenó la ola de grandes construcciones hoteleras e inmobiliarias, pero no la detuvo del todo.
Ahora, dicen ambos, hay proyectos que retoman un segundo aire lentamente, pero sin atender problemas de fondo, tales como el empleo temporal de baja calificación, el escaso encadenamiento entre estos proyectos y las comunidades vecinas, y una deficiente gestión de las municipalidades en el cobro de impuestos.
Lo de la falta de mano de obra calificada preocupa a Bernal Aragón, director general del Hospital Clínica Bíblica.
La institución alista la construcción de un centro médico valorado en $40 millones, pero el proyecto tiene un escollo importante: “La carencia de mano de obra de primer orden, de calidad; por ejemplo, técnicos en las áreas médicas y hospitalarias”.
En cuanto a la recaudación tributaria, la Contraloría General de la República puntualizó que en el 2008 los 11 cantones y un concejo municipal de distrito (Colorado, Abangares) reportaron un total de ¢13.000 millones en dineros por cobrar, que incluyen impuestos como basura y aseo de vías y el tributo de bienes inmuebles y patentes. En el 2009, la cifra subió a ¢16.000 millones y en el 2010, a ¢17.600 millones.
Allan Flores, ministro de Turismo, reconoció que la provincia de Guanacaste debe mejorar su enfoque turístico y apostarle con más fuerza al turismo rural comunitario. “El turismo es un factor que democratiza el ingreso de divisas, y es lo que buscamos en Guanacaste”, declaró.