Cinco meses del año 2011 bastaron para que la cantidad de homicidios superara el total de los ocurridos durante el 2010 y el de 2009 en Guanacaste, una provincia de poca incidencia de asesinatos, en comparación con el resto del país.
Son ocho los asesinatos registrados entre el 1.° de enero y el 31 de mayo, según los datos oficiales suministrados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Durante el 2010, la cifra fue de siete, y en el 2009 hubo seis homicidios, de acuerdo con los registros policiales.
Los ocho homicidios hacen que haya tres por cada cien mil habitantes, pues en Guanacaste habitan unas 280.000 personas.
El incremento en Guanacaste va en sentido contrario a la reducción reportada en todo el país durante los cinco primeros meses del año, período en el que hubo un 18% menos de homicidios.
Esto significa que en Guanacaste ocurrió el 5% de los asesinatos en ese lapso, una provincia donde vive el 6% de la población, en un territorio que corresponde a la quinta parte del país.
Los homicidios ocupan el quinto lugar en la lista de tipos de delito más comunes en la provincia, compuesta por 11 cantones.
El delito más común es el robo o asalto de viviendas, con 264 casos en los primeros cinco meses del año.
En segundo lugar aparece el asalto a personas y en tercer lugar un delito muy vinculado a la actividad económica de la provincia: el robo de ganado, con 113 denuncias ante la Policía Judicial.
Después se ubica el robo de vehículos, pues 77 personas lo denunciaron ante el OIJ.
Los lugares de Guanacaste con más delitos son los distritos centrales de Liberia (221), Nicoya (61) y Santa Cruz (60), así como el distrito Sardinal de Carrillo, donde está ubicada Playas del Coco.
En la comparación por cantones, es Liberia el que registra más denuncias, con un total de 235, aunque es también el territorio más poblado de Guanacaste, con unos 48.000 habitantes.
El cantón con menos delitos reportados es Hojancha, con solo uno en esos cinco meses.
En ese cantón hay poco más de 7.000 pobladores.
Álvaro Loría, un policía del centro de Nicoya (segundo cantón en delitos), lamentó que la ciudadanía no da la información que se requiere cuando ocurren robos, por temor a represalias.
“Eso se suma a la falta de recursos y así es difícil trabajar”.