Cartago. Creyentes de todo Costa Rica aprovechan el fin de semana largo, a causa del feriado de hoy, para visitar a La Negrita, en la basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, a pocos días del 2 de agosto.
Desde Coronado llegó Gerardo Mora Ovares, quien ingresó de rodillas al templo, con una réplica de la Virgen.
“Vengo a pedirle a la Virgen que cure a mi esposa, que padece epilepsia, porque sé que es muy milagrosa. Ella viene atrás con un grupo de gente; venimos desde Coronado”, contó Mora.
En tanto, desde Carrizal de Puntarenas llegó la familia Hernández, que luego de saludar a La Negrita se apostó debajo de un árbol a un costado de la basílica.
En ese lugar montó su propio comedor, en el que había tortas de huevo, gallos de papa, pollo, frijoles molidos y café.
En las afueras de la basílica, en la plaza del Santuario, reinaba ayer un ambiente de fiesta. Ahí, decenas de jóvenes de todo el país se congregaron para rendirle homenaje a la “Virgencita”, en medio de cánticos, danzas, tambores, guitarras, acordeones y muchas alabanzas.