Liberia, Cañas y Nicoya. Como potro en la llanura, sin jinete y a rienda suelta' Esa es la estampa que se aprecia desde la altura hasta la bajura en la política guanacasteca.
Y en cada municipio se encuentran uno o varios botones como muestra de una desconexión generalizada que los políticos locales dibujan con sus acciones.
Así es esta provincia, que desde hoy capta la atención de la mujer a la que la mayoría de sus habitantes ayudó a ser presidenta de la República.
Esta es la Guanacaste que ayuna de líneas políticas claras recibe hoy a la mandataria, Laura Chinchilla, para la obligada celebración de la Anexión del Partido de Nicoya a Costa Rica. Hoy comienza con actos en Cañas y Liberia.
Allí estarán Chinchilla, su gabinete y los cuatro diputados de la provincia, más limitados que nunca para acarrear recursos hacia sus territorios, a pesar de que tres de ellos son del partido de gobierno.
Estarán también los 11 alcaldes guanacastecos, de los cuales solo seis son del Partido Liberación Nacional (PLN), tres menos de los que tenía el año pasado.
Y estarán los regidores con todo su entramado de pactos intracantonales, unidos o distanciados entre sí al margen de la alianza de partidos opositores formada este año en el Congreso, en San José. La alianza importa poco en los municipios de esta zona, cuyo territorio abarca la quinta parte del país.
Si Guanacaste fuera un toro, no habría quien lo monte pues los partidos importan en Guanacaste aún menos que en el resto del país, como sospechan varios alcaldes de uno u otro color político.
“Aquí el PLN perdió alcaldías porque la gente se fue más por la persona que por el partido. En Guanacaste, todos conocen al candidato o a la familia y votan a favor o en contra de ella”, dijo el alcalde nicoyano, Marco Antonio Jiménez.
Él, con su computadora envuelta en calcomanías verdiblancas, es un ejemplo de lo autónomos que pueden ser los políticos guanacastecos. Él fue dirigente del NO al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, un convenio que se habría rechazado si el referendo se hubiera circunscrito solo a esta provincia, pues el SÍ alcanzó apenas el 47% de los votos.
Jiménez, anfitrión mañana en los actos protocolarios en Nicoya, dijo que el Gobierno de Chinchilla es más distante que los anteriores, pero que, en general, las instituciones centrales han carecido de respuesta y comprensión para esta provincia, la dueña de la mayor pobreza y el mayor potencial.
Con él coincide Carlos Cantillo, alcalde liberacionista de Carrillo. “En el Gobierno pasado era más fácil llamar a los ministros para coordinar. Yo llamaba fácil a don Rodrigo (Arias). Ahora son más técnicos o burocráticos”, expresó el funcionario con tono de lamento.
Para complicar la relación, el Gobierno ha mantenido meses de conflictos con el sector arrocero, de gran peso político en varios cantones guanacastecos.
Liberia. Un poco al noreste de Carrillo, a 25 kilómetros, el ayuntamiento liberiano da muestras de todo lo complicado que puede ser la política local. El alcalde, del PASE, tiene minoría en el Concejo porque un regidor de su partido se alió con los dos liberacionistas y el libertario. El alcalde, Luis Gerardo Casteñeda, ni siquiera se habla con la diputada liberiana María Ocampo, la mamá del presidente municipal.
Y más al este, en Cañas, territorio de fuerte influencia del exministro Arias, empresario azucarero, el que gobierna es el PAC. Lizanías Zúñiga, veterinario en zona de ganaderos, dice que es tal la necesidad de la provincia que no hay espacio para preferencias partidarias. “A mí qué me importa que los méritos se los lleve Mendoza (Luis Fernando, diputado por Cañas). Si él trae el cemento, yo pongo el hombro para jalarlo”.
Zúñiga aboga por la descentralización real y rechaza el argumento de que los ayuntamientos no tienen experiencia. “Nos nos pueden decir que montemos bien la yeguita desde la primera vez”, alegó.
Al mismo tiempo, otros alcaldes piden más asistencia desde San José, que el Gobierno dedique más atención y no solo en días con micrófonos, fotos y dedicatorias. “Es curioso, ahora que se acerca el 25 de julio nos vinieron a buscar cuatro viceministros”, contó Castañeda.
En otras épocas también se capta la atención oficial, como los meses posteriores al referendo del TLC, recordó el actual ministro de Comunicación, Roberto Gallardo, quien fue el encargado de Guanacaste como ministro de Planificación en el mandato de Óscar Arias.
“El Presidente decidió entrarle a esta zona”, dijo Gallardo, quien aseguró que la pérdida de alcaldías del PLN dificulta ahora el trabajo.
Pero aún los alcaldes guanacastecos están a la espera de que el Ministerio de Planificación abra aquí una oficina regional.