La CCSS y los sindicatos de salud iniciaron negociaciones ayer para poner fin a la huelga que comenzó el martes. Sin embargo, a las 11 p. m., al cierre de edición, el diálogo llevaba nueve horas y continuaba.
El único punto en que habían avanzado, dijo la CCSS, era en cómo se hará la deducción de los cuatro días no laborados hasta ayer. Será en dos montos.
El primer rebajo, de dos días, se hará el jueves 28 y los dos días restantes en el depósito de la primera quincena de agosto. Esto afectará a al menos 4.000 empleados por cada día de huelga.
Pero los sindicatos no avalaron lo resuelto por la CCSS y este era apenas el primer punto de los nueve planteados en la agenda, cuyo contenido no fue revelado.
El reclamo principal de la huelga es el reconocimiento de las incapacidades en el cálculo de aguinaldo, salario escolar y prestaciones, un beneficio que no tienen la mayoría de trabajadores del país.
La Caja reiteró ayer que el tema no es negociable, porque ya existe un pronunciamiento de la Procuraduría General de la República en el que se establece que el pago de la incapacidad es un subsidio, y no puede considerarse un salario.
El acercamiento entre las partes se dio a las 2 p. m. por un llamado de los jerarcas de la Caja a los sindicalistas para retomar el diálogo en la sede del Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), en La Uruca.
En la reunión participaban, entre otros, Ileana Balmaceda, Rosa Climent y José Alberto Acuña, por la Caja y de los sindicatos, Juan Carlos Durán y Luis Chavarría
Este era el tercer intento de las partes por alcanzar una conciliación que diera por terminada la huelga que se inició el martes y provocó pérdidas de unos ¢170 millones diarios.
Durante la huelga, los servicios más afectados han sido Lavandería, Seguridad, Aseo y Nutrición.
Hermetismo. A las 7:15 p. m., José Luis Valverde, vocero de prensa de la CCSS, manifestó ya se había resuelto el tema de los rebajos y la posibilidad de revisar la normativa de relaciones laborales de la entidad.
Geovanny Ramírez, de la Asociación Nacional de Empleados Públicos (ANEP) desautorizó lo expresado por Valverde.
“No existe autorización de la mesa para que se den declaraciones de nada. Nos parece que la opinión pública no puede ser confundida y tampoco estamos de acuerdo en que los trabajadores crean que la negociación ha avanzado”.