Al menos 16 exfiscales de mesa del partido Renovación Costarricense, del diputado Justo Orozco, alegan que les falsificaron las firmas en los comprobantes de pago que esa agrupación envió al TSE para cobrar la deuda política.
Los excolaboradores negaron haber firmado dichos recibos y buena parte de ellos agregó que la rúbrica ni siquiera se parece en nada a la verdadera.
Así lo indicaron en testimonios recopilados por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), el cual denunció a Justo Orozco, presidente del partido, ante la Fiscalía General el viernes.
Estas 16 personas, vecinas del cantón Central de Puntarenas, fueron contratadas por Renovación para trabajar como fiscales en las mesas de votación durante las elecciones del 7 de febrero del 2010.
En todos los casos, ellos afirmaron haber recibido un bono de deuda política por ¢50.000 como retribución. Sin embargo, el partido envió al TSE comprobantes de pago por ¢200.000.
En julio del 2010, cuando los partidarios observaron los documentos oficiales que el partido presentó, ante funcionarios del TSE que los entrevistaron, negaron la autenticidad de las firmas.
“El comprobante que me muestra en este acto, denominado ‘pagos realizados con bonos’ en el que se indica que me fueron entregados los bonos del 11.481 al 11.484, no fue firmado por mi persona. Tampoco recibí los certificados que se indican ahí”, declaró ante el Tribunal, Leocadio López Matarrita.
“Yo considero que mi firma fue falsificada”, continuó López.
Cecilia Coronado Aguilar también indicó: “La firma del contrato sí es mía, pero la de pagos realizados con bonos no corresponde. Alguien más firmó por mí”.
Otra persona que laboró como fiscal, de nombre Gaudy Contreras, fue categórica al decir: “Definitivamente, esa no es mi firma”.
El compendio de declaraciones fue incluido por el TSE en la denuncia remitida al Ministerio Público por falsificación de documentos públicos, falsedad ideológica y uso de documento falso.
El Departamento de Financiamiento de Partidos Políticos del Tribunal encontró 19 casos en los que, en su criterio, Renovación trató de que el Estado le reintegrara el monto de 19 contratos cuyas cifras están aparentemente infladas.
De esos casos, 16 corresponden a los pagos para los fiscales de mesa de Puntarenas.
Otra colaboradora fue Dinia Sequeira Valdez, quien le aseguró ayer a La Nación que ella no hizo la firma incluida en el comprobante, aunque esta era igual a la suya.
Por otra parte, Juan Carlos Vega Matamoros, quien fue contratado para repartir volantes en Alajuela, también le restó autenticidad a la firma que aparece en el recibo emitido en su nombre. No se parece en nada, apuntó.
En el caso de Vega, el recibo indica que el partido le pagó ¢2 millones por servicios profesionales, pero él sostiene haber recibido 20 bonos por un valor de ¢1.000.000.
Nada que ocultar. Ayer, el diputado Justo Orozco insistió en que no tiene nada que ocultar y en que el partido delegó a los coordinadores provinciales las contrataciones de este tipo de personal, por lo que él tenía que confiar en la documentación que le enviaban.
En el caso de Puntarenas, el coordinador era Jorge Matarrita. Ayer, este medio intentó localizarlo, pero no fue posible.
Por su parte, Orozco agregó: “Yo primero no tengo nada que ocultar, más bien creo que en alguna medida están jugando con el honor de las personas”.