Ocho meses es el plazo que tiene el Ministerio de Educación Pública (MEP) para corregir las “deplorables condiciones sanitarias y de infraestructura” en las que se encuentra la escuela de Gavilán Canta, comunidad indígena cabécar ubicada en Talamanca, Limón.
Así lo señala una sentencia de la Sala Constitucional dada a conocer esta semana, en la que se ordena al MEP, que ejecute “las reparaciones necesarias (...) de tal forma que no se ponga en riesgo la salud y la vida de funcionarios y estudiantes”.
El voto también obliga al área rectora del Ministerio de Salud de ese cantón a tomar acciones para que se realicen las mejoras en este centro educativo.
Además, la resolución establece que se debe garantizar el acceso a las instalaciones para las personas con alguna discapacidad.
Todas las disposiciones responden a un recurso de amparo interpuesto por un abogado de apellido Chaverri, en representación de la Asociación de Desarrollo de aquella comunidad.
Gavilán Canta es un pueblo que se ubica a más de 40 kilómetros de Bribri.
Acciones inmediatas. El director de Infraestructura y Equipamiento Educativo del MEP, Wílliam Sáenz, indicó que ya conocían la situación con esa escuela.
“El 9 de mayo el arquitecto visitó la zona y determinó que se requieren ¢109 millones para el diseño y la construcción ”, informó Sáenz.
El funcionario explicó que la edificación se realizará por medio de contratación abreviada; es decir, que la junta de educación realizará las contrataciones.
“La expectativa es acatar la medida y entregar a escuela en el lapso establecido por la Sala”, dijo.
La encargada del área rectora de Salud en Talamanca, Priscila García, aclaró que su trabajo se limita a verificar que se realicen adecuadamente las obras.
“Lo que nos corresponde es velar porque el MEP tenga las mejoras en el plazo que dio la Sala. En caso de que no, giraremos la orden sanitaria e informaremos a la Sala”, advirtió García.