El Gobierno cedió ayer ante líderes comunales del sector vivienda y con ello logró aplacar una protesta que mantuvo bloqueado el acceso a Casa Presidencial durante ocho horas.
El bloqueo obligó a autoridades gubernamentales a atender a los dirigentes y prometerles solución a las peticiones que le plantearon.
Los manifestantes dijeron venir de distintos poblados de las provincias de Guanacaste, Limón y San José. La protesta fue pacífica durante toda la jornada.
En respuesta al clamor de la protesta y luego de varias horas de espera, el viceministro de la Presidencia, Francisco Marín, y la ministra de Vivienda, Irene Campos recibieron al grupo para dialogar.
El viceministro Marín indicó que entre los temas que se conversaron con los representantes de los grupos estuvo la preocupación por una reciente directriz que emitió la junta directiva del Banco Hipotecario para la Vivienda (Banhvi), la cual limitaría ceder bonos.
“Lo que en determinado momento se pretendió fue desalojar y ayudar al 30% de las personas que viven en extrema pobreza en un precario. Sin embargo, esta directriz se suspendió y no se ha ejecutado por parte de la junta del Banhvi”, explicó Marín.
El funcionario también detalló que recibieron un documento donde solicitaron ampliar el otorgamiento del bono de vivienda a más del 30% planeado inicialmente.
Por su parte, la ministra Campos dijo que en la reunión con los líderes comunales se logró definir una agenda para que cada dirigente incluya sus objetivos y se le busquen las soluciones convenientes.
Campos aseveró que las personas entendieron la decisión de suspender la directriz cuestionada.
Al salir de Presidencia, el dirigente Víctor Rojas calificó la cita como “positiva para todos”.