La empresa portuaria holandesa que construirá la nueva plataforma para barcos portacontenedores en Moín, Limón, ya busca financiamiento para comenzar la obra a inicios del 2013.
Paul Gallie, director de APM Terminals Costa Rica, confirmó que está en negociaciones con un sindicato de bancos europeos (entidades financieras privadas) y con dos bancos multilaterales.
Estos dos últimos son el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el European Investment Bank (EIB).
La primera fase de la plataforma para barcos portacontenedores tiene un costo total de $543 millones.
El 40% se financiaría con capital de la empresa ($217 millones) y el 60% restante con crédito ($326 millones).
Esa primera fase incluye un rompeolas de 2,2 kilómetros y una plataforma de atraque de 900 metros de longitud.
Está previsto que la construcción arranque en enero del 2013 y se extienda durante 36 meses. Al final, la plataforma tendrá seis grúas pórticas eléctricas y podrá atender seis barcos simultáneamente.
Según Paul Gallie, el financiamiento debe estar garantizado antes de que el Consejo Nacional de Concesiones (CNC) dé la orden de inicio para la construcción.
Contrato pendiente. El 28 de febrero pasado, el Consejo Nacional de Concesiones adjudicó el proyecto a APM Terminals, la única que concursó por la plataforma portuaria.
Luego, el 29 de abril, la Contraloría General de la República rechazó la apelación en contra de la adjudicación y dio luz verde para que se firme el contrato.
Desde entonces, la firma holandesa tiene 120 días para firmar la concesión. Mientras tanto, tenían que constituir una sociedad afincada en Costa Rica, que ya fue creada y se denominó APM Terminal Moín S. A.
Además, suscribir pólizas de seguro y crear el fideicomiso en el que se depositará un 8,5% de los ingresos brutos de la operación portuaria, de los cuales el 7,5% es para Japdeva y un 1% para el CNC.
Gallie prevé que el contrato se firmará en agosto, con la rúbrica de honor de la presidenta de la República, Laura Chinchilla.
Luego de la firma, la empresa debe apurar las evaluaciones ambientales, para garantizar que no ocasionarán daños en la zona costera de Moín.
Paralelamente, el Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) debe apurar la marcha para construir una calle de 2,8 kilómetros entre la ruta 32 y la zona de construcción del puerto.