Si hay alguien en este planeta que viva a mil revoluciones ese bien puede ser Rubén Blades. El panameño, que lo mismo se mueve en la salsa que en el world music , o en el cine que en la política, se reparte entre tantos proyectos que debería tener a mano un día de más de 24 horas.
¿Quién puede dar fe de eso? El mismo Rubén Blades . Justo hoy este es, apenas una parte, de su actual panorama: planea un disco de boleros junto al español Paco de Lucía, y a los costarricenses de Éditus.
Vendrá, según él, en setiembre no solo a darle forma a esa nueva criatura, sino también a regrabar en Costa Rica cinco álbumes que salieron con La Fania y Elektra, para así tener derechos sobre los temas editados por esos sellos.
Como si eso fuera poco, promueve el disco y el DVD fruto de la gira con sus antiguos compañeros de los Seis del Solar , el tour Todos vuelven, y será escritor.
Esto no acaba ahí. Blades trabaja en un disco de tango al lado de Carlos Franzetti. Una mitad del álbum fue grabado con la orquesta argentina de Leopoldo Federico, y para la otra parte de la grabación se fue en enero pasado a la República Checa para, en Praga, plasmar las cuerdas con la orquesta sinfónica de esa ciudad. Blades termina de poner su voz en esos tangos.
Hay más. Ya terminó un disco con Cheo Feliciano, un disco de salsa. Terminó también la filmación, y espera el estreno de Cristiada filme en el que hace el papel del presidente de México y en el cual también actúan Peter O’Toole y Andy García.
Anduvo también en Sudáfrica. Se fue allá a rodar Safe House, un thriller de acción en el que compartirá protagonismo con Denzel Washington y Ryan Reynolds. Y como ya le va “sobrando el tiempo”, en el 2012 regresa a estudiar; se matriculará en la Universidad de Columbia (Estados Unidos) para obtener un doctorado en Derecho.
Paralelo a todo regresó a los escenarios panameños. Lo está haciendo con el show en vivo Único e irrepetible. Único e irrepetibleshow
Un retrato suyo es esta entrevista que Rubén Blades dio a Viva la semana pasada.
¿Cómo fue para usted regresar con sus viejos amigos de Seis del Solar?
La reunión tuvo distintos momentos y distintos motivos. El argumento de poder estar con nuestros amigos y compañeros, después de tantos años con salud y capacidad para trabajar con calidad.
“Y quiero añadir: los músicos fueron socios de esta gira, no fueron contratados por mí. Tuvieron el 20% de la gira y eso marca una evolución en la manera en cómo son tratados los músicos.
”Por otro lado, después de estar cinco años en servicio público (fue ministro de Turismo de Panamá 2004-2009) la gira me planteaba una pregunta: si las audiencias todavía estaban interesadas en lo que teníamos que ofrecer, a pesar de haber estado fuera del ambiente por tanto tiempo. Incluso, estaba la incógnita desde el punto de vista físico; me preguntaba si yo iba a tener las condiciones para poder hacer conciertos otra vez, después de cinco años de no cantar más que el Himno Nacional. Todas esas preguntas me las resolvió la gira de forma muy, muy, positiva.
”Esta gira con Seis del Solar me dio dos discos, uno de ellos es un DVD y es el primer DVD en mi carrera. Se grabaron los primeros shows que fueron en Puerto Rico, y yo no fui al estudio a arreglar mi voz. Lo que usted oye ahí eso mismo fue lo que pasó. Eso es realmente un álbum en vivo”.
Entonces sí tuvo temor de que lo olvidarán como músico mientras ejercía como político.
No diría que temor. Era más la incógnita de que el trabajo no tenga la aceptación porque, simplemente, los gustos cambian y las atenciones varían. Es un argumento que cualquier persona racional tomaría en consideración.
Siento que para usted la complicidad entre los músicos es vital para trabajar. ¿Pasó eso con los músicos costarricenses (Éditus, Walter Flores, miembros de Son de Tikizia y Éditus Ensamble)?
La complicidad es importante. Nos tenemos que sentir cómodos; no es que vamos a salir simplemente porque nos pagan. En este momento vamos a hacer el trabajo con el nivel de honestidad y de calidad y de espiritualidad que se requiere para que esto sea algo más allá que un ejercicio material.
¿Es gracias a esa complicidad que volverá entonces a trabajar con Éditus para un disco de boleros?
“Estoy planeando un disco con Paco de Lucía y Éditus. Solo de boleros (...) tengo una regrabación de cinco discos que hice con la Fania y Elektra (el sello discográfico) para poder tener derecho sobre los temas. Eso lo haré en Costa Rica muy pronto, seguramente en el mes de setiembre.
”Cuando vaya a Costa Rica, para poner la voz sobre esos cinco discos, voy a aprovechar para hacer las reuniones con Éditus y ponernos de acuerdo en cuáles van a ser los boleros que vamos a grabar, e ir donde Paco (de Lucía) y tener una conversación con él para establecer las condiciones bajo las cuales vamos a hacer el disco. Lo principal era que Paco me manifestara si estaba interesado y eso ya lo hizo”.
¿Se enciende una chispa adecuada cuando Rubén Blades trabaja con Éditus o el Éditus Ensamble o Walter Flores?
Cuando escuché el primer disco de Éditus, inmediatamente me puse en sintonía con una espiritualidad que ellos proyectaban y que yo sentía también. Siempre existió algo muy espiritual en la música de Éditus que tiene una conexión inmediata y muy honesta.
”Creo que, al principio, Éditus no sabía cómo iba a integrarse a lo que yo estaba planteando, porque me imagino que me veían como un músico más de sonoridades de salsa con trombones y trompetas. Creo que a ellos les costó imaginarse cómo iba a ser esto, pero para mí no. Y, además de Edín (Solís), Ricardo (Ramírez) y Tapado (Vargas) tienen en Costa Rica a personajes valiosísimos como Walter Flores con quien sigo trabajando; Lalo Rojas, los hermanos Araya (Ramses y Carlomagno). El ensamble fue muy especial y la música que se creó guardará siempre un lugar muy especial en mi espíritu.
”Tiempo y Mundo son discos que serán valiosos para la música popular y que serán redescubiertos más adelante”.
Esos discos lo acercaron a usted al World Music.
Absolutamente. Desafortunadamente para términos del mercadeo siempre hay que ponerle una etiqueta a las cosas. Es la política de la música. Se preguntan: ‘¿esto qué es?’ para poder vendérselo a la gente como quien vende una refrigeradora; pero en realidad hablar de World music es redundante porque la música es internacional, es mundial, es de la humanidad. La música es una manifestación de la humanidad, independientemente del país y del idioma en que se hizo.
Interesante en todo esto es que su disco Cantares del subdesarrollo ganó un Grammy como álbum de cantautor. Eso le amplia el abanico de posibilidades.
Hice fue un trabajo que hice en el garaje de mi casa, me ayudó Walter Flores que sabe mucho de trabajo de grabación y me asesoró hasta en la compra de equipo. Fue una sorpresa para mí que ganara el Grammy porque ese disco no lo lancé yo comercialmente porque ahora mismo no tengo casa disquera, no estoy firmado con nadie.
“Ese fue un disco del que solo mandé a hacer 20.000 copias de las cuales me quedan 1.500, aproximadamente.
¿Qué tan avanzado está su debut literario para el 2012? Tengo entendido que hará una recopilación de poemas y textos urbanos.
Lo que hice fue que en el 2010 he ido escribiendo un poema por día. Y lo que tengo que ver es que sirve de eso. Fue una disciplina sentarme a escribir todos los días; lo que necesito es que amigos míos que son escritores me hagan el favor de hacer una lectura de estos 365 escritos y me hagan una edición para ver si esto vale la pena publicar o no.
Toda su carrera ha estado vinculada al trabajo social y humanitario y eso le ha dado premios. ¿Por qué es tan fundamental para usted hacer un trabajo social cara a cara con la gente?
La solución a los problemas que tiene la humanidad, desde el calentamientos global hasta la pobreza, tiene la posibilidad de ser solucionados desde nuestra propia actividad y experiencia. Y para que se produzcan esos cambios lo primero que hay que hacer es un cambio individual.
“Tenemos que entender que hay que eliminar el egoísmo y dirigirse en dirección a la solidaridad, a ver las necesidades de los demás.