Los alumnos de todas las escuelas y colegios públicos del país tendrán acceso a Internet de alta velocidad en un plazo de tres años.
Para alcanzar esta meta, el Gobierno prometió destinar $60 millones del dinero que percibió por la concesión celular otorgada a las empresas Telefónica, de España, y Claro, de México.
Ambas compañías pagaron al Estado un total de $170 millones por la explotación de las frecuencias del espectro radioeléctrico en un período de 15 años.
Otros $42,5 millones de ese depósito se usarán para dar conectividad a barrios pobres, Cen-Cinai, albergues del Patronato Nacional de la Infancia (PANI), hogares comunitarios y centros de ancianos, entre otras organizaciones.
Lo anterior es parte del Acuerdo Social Digital que anunciará la presidenta de la República, Laura Chinchilla mañana, en un acto programado en el Teatro Nacional, en San José.
Algunos detalles los revelaron el lunes el ministro de Educación, Leonardo Garnier; el viceministro de Hacienda, Rowland Espinosa, y la viceministra de Telecomunicaciones, Hannia Vega, en Casa Presidencial.
Reto educativo. El ambicioso plan establece conexiones mínimas de 6 megabytes (Mb) por cada 10 estudiantes, en los 4.502 centros educativos de Costa Rica.
Actualmente, solo el 60% de las escuelas y colegios estatales están enlazados a la web. De ellos, el 70% tienen una velocidad de conexión menor a 1 Mb.
La excepción la constituyen algunos colegios técnicos que disponen de anchos de banda de 4 Mb, debido a las especialidades educativas que ofrecen.
Además, como parte del proyecto, cada alumno de las escuelas unidocentes, instituciones en zonas indígenas y liceos de áreas rurales recibirá una computadora para uso permanente.
En las demás instituciones educativas habrá diversas modalidades para acceder a la web.
Por ejemplo, en algunos casos estará disponible una computadora por cada tres estudiantes, mientras que en otros se habilitarán laboratorios móviles para que el docente lleve las máquinas hasta el salón de clase donde se requiera.
Parte de los $60 millones destinados a educación se usarán para capacitar a educadores, directores, alumnos y padres de familia en el uso de la tecnología.
“El objetivo es ir cerrando brechas en la educación con las tecnologías y conectividad. Queremos transformar el proceso de enseñanza y aprendizaje, la gestión docente y la gestión administrativa de los centros educativos”, dijo Garnier.
Como parte del menú de novedades, el MEP planteó que 1.000 bibliotecas escolares tengan mayor ancho de banda para que ofrezcan a los educandos la opción de desarrollar proyectos.
También, el Ministerio de Educación montará un sistema de capacitación en línea en las 27 direcciones regionales.
Más beneficios. La concesión de las frecuencias para telefonía celular también pretende beneficiar a 250 comunidades pobres, además de grupos vulnerables como adultos mayores y niños en riesgo social.
En el caso de los poblados, se duplicará la cantidad de Centros Comunitarios Inteligentes (Cecis) del Ministerio de Ciencia y Tecnología (Micit).
Ahora funcionan 250 de esos locales, a los cuales también se les aumentará la velocidad de navegación, adelantó Rowland Espinosa.
Los restantes $67,5 millones provenientes de la subasta de frecuencias se invertirán en llevar servicios de telecomunicaciones a 21 distritos de todo el territorio que no serán cubiertos por las redes celulares de Telefónica y Claro.
También servirán para subsidiar tarifas a poblaciones pobres donde prestar el servicio resulte más caro.
Para concretar estas inversiones, la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel) deberá hacer concursos públicos y , con base en estos, adjudicar los proyectos a las mejores ofertas.