San José (redacción). El director del OIJ, Jorge Rojas, confirmó esta mañana que el policía penitenciario Francis Morales Fallas, de 39 años, murió por una bala del armamento que portaba el grupo táctico SERT (Servicio Especial de Respuesta Táctica, del OIJ).
Tras el intento de fuga del 11 de mayo en máxima seguridad de la cárcel La Reforma, la Sección de Balística del OIJ analizó 41 armas de fuego, entre ellas 20 del SERT, 13 de la Unidad Especial de Intervención (UEI, de la Dirección de Inteligencia y Seguridad Nacional), seis de la Policía Penitenciaria y las dos pistolas calibre 3,80 y 9 mm que llevaban los reos.
Rojas no descartó que la bala que recibió Morales también fuese de la UEI, sin embargo, señaló que el director de esa dependencia de la DIS aseguró que no utilizan municiones de "punta roja" como la que tenía alojada el custodio en el tórax.
El director del OIJ aseguró además que el reo Johnny Rodríguez Moya, quien también falleció ese día, tenía una bala con dos revestimientos (una parte de bala) , que provinieron de alguna de las armas que usaron los siete agentes de la UEI.
La otra víctima mortal del enfrentamiento fue el privado de libertad Erlyn Hurtado; él tenía alojado un trozo de bala con un revestimiento, que fueron disparados por un arma del SERT, la misma que hirió a otro de los reos participantes del intento de fuga, Carlos Luis Agüero Salas.
En el grave motín, liderado por Jovel Araya Ramírez, quien falleció el 22 de mayo pasado, participaron nueve privados de libertad de un ámbito de máxima seguridad, quienes tuvieron como rehenes a 15 custodios penitenciarios. Los reos se compactaron en una "cápsula", en la que utilizaron a los policías como escudo protector, para avanzar hacia la armería.
Sin embargo, fueron enfrentados por 15 policías del SERT, siete de la UEI, y varios policías penitenciarios. El OIJ descartó que las seis armas que portaban estos últimos fuesen activadas durante el intento de fuga.
Rojas señaló que el detonante para que los equipos de choque actuaran fue cuando los privados de libertad cruzaron la línea para intentar acercarse a la armería del penal y conseguir armamento.
En el motín, cinco personas más resultaron heridas.