Llano Grande, Cartago. La altura de 2.200 metros sobre el nivel del mar, y la poca disponibilidad de oxígeno que esta produce, es la máxima atracción de tiene Hypoxic, ubicado en Llano Grande, Cartago.
Entrevista con el entrenador Roberto Solano
Entrevista con el entrenador Roberto Solano
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Hypoxic, que en inglés significa faltante de oxígeno, es el centro de prácticas creado por Roberto Solano, graduado en Educación Física, (Universidad de Costa Rica, UCR).
“Acá empleamos el concepto live high, train low (vive arriba, entrena abajo), que significa vivir a más de 2.000 metros de altura y entrenar a un promedio de 1.000”, expresó Solano, quien además se graduó como fisiólogo en la Universidad de Ohio, Estados Unidos.
Las condiciones naturales de Llano Grande son, de acuerdo con Solano, la razón de que triatlonistas de Europa y América lo visiten.
El fisiólogo, quien trabajó en la Academia de Deportes de Qatar, llamada Aspire, apuntó que el lugar adonde duermen los atletas es apenas de ocho habitaciones, pues la Municipalidad de Cartago no le dio los permisos para construir.
Casado con Melania Coto, y padre de Sadé, de cinco años, añadió que sí hay planes de edificar un centro de alto rendimiento, pero aún no sabe adonde se ubicará.
Entre los que han venido se encuentra el equipo olímpico de Italia, los húngaros Gabor Faldum y Peter Bajai, la suiza Magaly Dimarco y la chilena Bárbara Riveros.
También el estadounidense Manuel Huertas, la ecuatoriana Elizabeth Bravo, el dominicano Javier Cuevas, los guatemaltecos Fabián Flores y Gerard Vergara, y el puertorriqueño Omar Vélez.
Pero la carta más conocida de Hypoxic es Leonardo Chacón, el costarricense que hoy se ubica en el puesto 20 del ranquin mundial de la Unión Internacional de Triatlón.
Según Roberto Solano, en este momento Huertas, Bravo y Chacón tienen la mira puesta en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
Chacón pretende meterse por el ranquin mundial, Huertas como parte del equipo estadounidense y Bravo como la mejor representante del continente americano.
¿Cómo funciona? Solano indicó que la teoría de vivir arriba y entrenar abajo la aprendió en el Instituto Australiano de Deportes, en Canberra, donde trabajó seis meses.
Allí realizó trabajos experimentales con atletas como Cathy Freeman (ganadora de oro y plata olímpica en los 400 m lisos), Mark Cavendish (ganador de etapas en el Tour de Francia y Giro de Italia), Robbie McEwen (ganador de etapas en el Tour y el Giro), e Ian Thorpe (ganador de cinco oros olímpicos en natación), entre otros.
“Teníamos cuartos en los que inyectábamos nitrógeno para diluir la cantidad de oxígeno y simular diferentes altitudes; eso es precisamente lo que tenemos en Llano Grande, solo que la falta de oxígeno es propia del lugar, no artificial”.
La escasez de oxígeno estresa el cuerpo y este, para compensar dicho faltante, aumenta los niveles de glóbulos rojos, que son los encargados de transportar el oxígeno a todas las células del cuerpo.
Solano comentó que este método se emplea entre 20 y 25 días antes de una competencia, y el atleta debe estar a altura 13 horas diarias.
“En el caso de Leo (Chacón), lo hará antes de la Copa del Mundo de Madrid –5 de junio–; él se queda a dormir en la casa y luego baja entrenarse a San José o Cartago”, indicó Solano el miércoles anterior.