Heredia. A estas alturas de su brillante trayectoria, José Carlos Cancela no se va envanecer si nos atrevemos a tildar de arte y de magia su gran caudal futbolístico.
Simplemente, el veterano mediocampista del Herediano se convirtió ayer en la figura rutilante de un merecido triunfo, 4 a 2, que no admite discusión alguna.
Sin embargo, tampoco conviene ignorar –tras los primeros 90 minutos de un duelo pactado a 180 o más– que las grietas enormes que evidenció Alajuelense en su línea defensiva, sumadas a la expulsión de Leandro Barrios en el minuto 60, dieron al traste con el plan rojinegro de salir bien librado del primer enfrentamiento.
Está claro. La ventaja la tomó Herediano. Y el 4 a 2 será difícil de revertir para los alajuelenses, el sábado, en la casa de los erizos.
Mas, en estas cosas del futbol no es posible cantar victorias de nadie. Tampoco tiene sentido anticipar pronósticos, ni entonar el réquiem por un rival con el corazón herido, pero que aún palpita.
Equilibrio de cristal. Si usted revisa las estadísticas de este encuentro, notará que ambos equipos realizaron 11 remates, siete de estos directos; además, cobraron dos saques de esquina por bando.
Es decir, el juego fue de ida y vuelta. En general, los libretos de los estrategas, Alejandro Giuntini y Óscar Ramírez, diseñaron trazos con énfasis de explosividad en la vocación del toma y dame. Por eso en el duelo de ayer hubo pique, metralla y vértigo.
El cristal del equilibrio se rompió en mil pedazos a partir del minuto 60, cuando Leandro Barrios “se ganó” una segunda amarilla y por ende la tarjeta roja.
En adelante, la jerarquía de José Cancela encontró el respaldo de sus socios del sudor. Léase José Miguel Cubero, Esteban Ramírez, Víctor Núñez, Olman Vargas...
En consecuencia, Herediano rompió en el segundo capítulo el 2 a 2 con que había finalizado el primero, tras el fiel de la balanza entre los aciertos y los errores.
Poco a poco, la estructura liguista se fue debilitando, pese al innegable afán de Luis Miguel Valle, de Pablo Gabas y de Jonathan McDonald (relevado al 72’), hasta que, por fin, las grietas en la línea de resistencia, dieron paso al naufragio.
Fue entonces cuando, en tránsito por el minuto 61, José Carlos Cancela engarzó un remate de voltereta. ¡Golazo espectacular!
Luego, desde los 12 pasos, el veterano del pelo largo rubricó, con creces, que ayer fue genio; también figura, inspirador y artífice.