Grecia. Con la instalación de un mamógrafo en el Hospital San Francisco de Asís, en este cantón alajuelense, crece la posibilidad de prevenir el cáncer de mama para las habitantes del cantón y sus vecinas de Valverde Vega, Naranjo, Atenas y Poás.
Luego de dos años de trámites, la Asociación pro Hospital consiguió que la Junta de Protección Social aportara los ¢176 millones, necesarios para el equipo.
De otra forma, el centro médico hubiera tenido que esperar a una compra de la Caja Costarricense de Seguro Social, en cuya lista le precedían otros ocho.
El hospital griego forma parte de un grupo que se verían beneficiados con la compra de mamógrafos que se comenzó a tramitar desde 2010. Otros centros que estaban en la lista son La Anexión de Nicoya, Guanacaste, y el Max Terán de Quepos, Puntarenas.
“Este equipo tendrá un gran impacto en la salud de los pacientes adscritos a este hospital”, expresó Efraín Jiménez, administrador del San Francisco de Asís.
De vida o muerte. La colocación del aparato en una sala especialmente acondicionada, se inició el lunes. Está previsto que la labor concluirá este viernes y de una vez comiencen con las pruebas, explicó Jonathan Aguilar de la empresa Eleimn S. A., responsable de la instalación del aparato.
Según Antonieta Sáenz, tecnóloga contratada por la firma, el equipo del hospital es “tecnología de punta”.
La mamografía es una radiografía con dosis bajas de radiación que permite detectar males en forma temprana. Deben practicárselos con prioridad mujeres mayores de 45 años.
El cáncer de seno es el más común entre las mujeres costarricenses y sus casos triplican los de cáncer de cérvix, de acuerdo con datos del Registro Nacional de Tumores del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) y la Organización Mundial de la Salud.
Desde el 2005, el cáncer de mama desplazó el cáncer de estómago en mortalidad.