A las 10:32 a. m. y al grito de "fuego" la mandataria Laura Chinchilla detonó la ultima carga de dinamita para abrir los túneles de desvío del nuevo proyecto hidroeléctrico Reventazón.
Se trata de dos túneles de 1.300 metros de longitud cada uno y con 14 metros de diámetro, incluso mas altos que el túnel Zurquí.
Dichos túneles servirán para desviar parte de las aguas del río Reventazón en el proyecto hidroeléctrico mas grande del país, en Siquirres, Limon.
Tendrá una potencia de 305 megavatios y capacidad para satisfacer las necesidades de 525.000 hogares.
Por ahora, el Instituto Costarricense de Electricidad busca un socio comercial para completar el proyecto. En este momento analizan alternativas con Brasil y China.
El plan hidroeléctrico cuesta $1.200 millones y debe estar listo en diciembre del 2015.