El Banco Nacional y la Asociación Pro Hospital Nacional de Niños (APHNN) tienen prevista, esta tarde, la firma de un fideicomiso de titularización, para una emisión de máximo de $80 millones, que tiene como fin la construcción de la Torre de Cuidados Críticos o “Torre de la Esperanza”.
“La Asociación tiene recursos propios, donaciones y recursos de Fodesaf (Fondo de Desarrollo Social y Asignaciones Familiares); todo eso lo pondrá en el fideicomiso para pagar la deuda con la que se construirá la torre”, explicó Luis Gamboa, presidente de la APHNN.
El funcionario explicó que el mecanismo permite financiar la obra y hacer el repago con el 0,78% anual de los fondos de Fodesaf que recibe la Asociación.
Bajo la figura de fideicomisos de titularización, los ministerios e instituciones descentralizadas pueden optar por financiamiento de obras públicas, primero con opciones bancarias, y una vez iniciada la construcción, por medio del mercado de valores.
De acuerdo con los planes de la Asociación, en junio de este año estará listo el plan de especificaciones técnicas que se entregará al fideicomiso para que saquen a licitación los planos de construcción.
“Ese proceso toma entre seis y ocho meses. Después de esto se licitará la construcción”, indicó Gamboa. El inicio de las obras está previsto para el 2012, y se concluiría en el 2014.
En espera. En la actualidad, al menos una decena de instituciones del Estado forman parte de la “lista de espera” para la creación de fideicomisos de obra pública con auspicio de los bancos Nacional y de Costa Rica (BCR).
El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), el Instituto Costarricense de Turismo (ICT), la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope), el Instituto Nacional de Vivienda y Urbanismo (INVU) y el Ministerio de Educación (MEP) son algunas de las entidades que, al igual que el Hospital de Niños, iniciaron gestiones para construir infraestructura mediante este mecanismo financiero.
Plan B. La Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), el Ministerio de Hacienda y el Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (Incop), prefirieron no esperar e iniciaron la construcción de parte de sus obras con financiamiento propio, pues no lograron poner en marcha los fideicomisos firmados para tal fin.