“Tiene una sólida reputación como una funcionaria pública seria e inteligente”. “Es una tecnócrata competente e inteligente que se rodeó de consejeros expertos”.
Estas dos citas, que se refieren a Laura Chinchilla Miranda, parecen extraídas del mismo texto. Sin embargo, corresponden a dos cables de la Embajada de Estados Unidos que fueron redactados con cuatro años de diferencia: el primero es del 2006, cuando se disponía a asumir como vicepresidenta en la Administración Arias, y el segundo es del 2010, poco antes de recibir su propia banda presidencial.
Los diplomáticos mantuvieron siempre un concepto en general positivo sobre esta politóloga, a quien consideraban un “buen contacto” de la Embajada, según escribió el embajador Mark Langdale en una nota a Washington de marzo del 2006.
En esa oportunidad también dijeron que iba a ser un “miembro clave” del Gobierno de Arias, en materia de seguridad nacional.
El cable repasa su trayectoria en el Ministerio de Seguridad en la década de los 90, dos años como titular de la cartera y otros dos como segunda de a bordo. También recuerdan que este tema es un núcleo común en el hogar de Chinchilla.
“Mientras estudiaba en la Universidad Internacional de la Florida conoció a José María Rico, un exprofesor de criminología de España, con quien se casó. Dado que compartían interés y experiencia en políticas públicas y disuasión del delito, los dos colaboraron en un artículo de 1997 en el que defendían la implementación regional de un estilo europeo ‘socio-preventivo’ para prevenir el crimen”, reseña el despacho de Langdale.
El diplomático también le indica a Washington que la entonces vicepresidenta electa no siempre fue una aliada incondicional.
“Aunque Chinchilla ha sido señalada por ser muy ‘pro-Estados Unidos’, debido a su apoyo a operaciones antinarcóticos conjuntas, también se paró firme para oponerse a políticas de EE. UU. que creía contrarias a los intereses de Costa Rica”, indica la nota.
Langdale destacó las ganas que mostraba la dirigente por sobresalir dentro del Gobierno de Arias, que ni siquiera había comenzado.
“No le interesa ser una ‘figura decorativa’ en la nueva administración. Cuando Arias anunció su nominación como candidata a la primera vicepresidencia, dijo que Chinchilla es una mujer que siempre ha mostrado balance entre firmeza y tolerancia”. El autor del cable ni sospechaba que pocos años después ella iba a optar por la principal oficina de Zapote.
Por encima de Arias. Al referirse a las elecciones del 2010, la Embajada ubicada en Pavas destacó que Chinchilla obtuvo en las urnas mejores números que su predecesor.
“Ganó casi seis puntos porcentuales más que Óscar Arias en el 2006, demostrando que la candidata acusada de ser su ‘títere’ pudo sobrepasar al mentor y obtener su propio mandato con claridad”, escribió el diplomático Peter Brennan el 8 de febrero.
Más adelante, el cable asegura que ella no proyecta el “carisma público de muchos políticos, un hecho reflejado en su a menudo deslucida campaña”. Sin embargo, a renglón seguido la califican como una “tecnócrata competente”. Y destacan que tiene “fuertes lazos personales” con Estados Unidos”.