¿Cuándo fue la última vez que visitó Malpaís?
Hace unos ocho años, cuando tocamos en el bar La Lora Amarilla, en un fin de semana muy simpático, de gira por Guanacaste .
De no ser músico, ¿qué profesión ejercería?
Arquitecto, pero soy malísimo con las matemáticas.
¿Cuál fue el primer trabajo que tuvo?
Profesor en el Castella. Recién salido de quinto año, me contrataron para dar lectura musical a los chiquillos de escuela. La verdad, nunca fui bueno haciendo eso (ríe).
¿Tiene iPod?
No. Es que me resisto a escuchar música en MP3; todavía prefiero escuchar todo en CD.
¿Su canción favorita?
Tendría que ser La Construcción, de Chico Buarque.
¿Su lugar preferido de Costa Rica?
El corredor de la finca de mi tío Max (Goldenberg), en Nicoya.
¿Adónde se ha perdido?
En todo lado. Me gusta perderme en las ciudades que no conozco; recuerdo bien una vez que me perdí en Buenos Aires.
¿Cuál es su actividad dominical predilecta?
A ver... Me gusta levantarme tarde, desayunar copiosamente y hacer crucigramas.
¿Quién le traía regalos en Navidad?
Mi mamá y papá. Nunca trataron de inventarme algún cuento, pero igual no lo hubiera creído.
¿Volvería a ser niño?
Todavía soy.
¿Es bueno para recordar caras?
Pésimo, tanto caras como nombres... soy terrible. Lo peor es cuando me dicen “no te acordás de mí, ¿verdad?”, sufro con eso.
¿A qué edad tuvo su primera novia?
En segundo o tercer año. No sabía que era mi novia hasta que llegaron las amiguillas de ella a decirme: “ayyy, está jalando”, y yo les respondí asustado: “¡¿qué?!”.
¿Qué lo saca de quicio?
Antes, muchas cosas; era muy enojón. Ahora me perturba cuando me cambian la dirección a medio camino de un trabajo.
¿Quién es su principal consejero?
La almohada. Algunas decisiones uno las tiene que tomar solo.
¿Con cuál personaje le gustaría retratarse?
Si tuviera una cámara del tiempo, con Juan Sebastián Bach; me gustaría tomarme un café con él.
¿Quién es un héroe?
Los pueblos del mundo han sido heroicos al levantarse frente a las adversidades. No creo en el heroísmo individual.
¿Lo que más disfruta de hacer con sus hijos?
Cocinar juntos. Los dos son tan diferentes; con uno veo futbol y con el otro hablo de temas esotéricos e historia. Pero no puedo compartir lo del Wii; no es para mí.
¿Ha montado un toro?
No. Tenía unos primos en Guanacaste que me pidieron que montara terneros, pero nunca fui. Debe ser rudo...
¿Por qué no conduce carro?
Lo intenté, mi mamá me estuvo enseñando, pero no soy bueno con la coordinación, se me apagaba cuando iba saliendo y casi le rompo la caja de cambios.
¿Ocuparía algun cargo público?
No... machalá, Dios guarde... (toca madera).
¿Hay cielo e infierno?
El cielo puede ser la caricia de tu amor y el infierno, la guerra en Irán, Iraq o Afganistán... Pero en sus términos religiosos, no creo.
¿Cuál problema mundial le preocupa más?
El cambio climático; lo estamos viviendo. ¿Cuándo se ha visto un febrero que llueva o que haga los fríos que hubo? Usted lo ve en los árboles: la manga de mi casa no sabe si echar flor, fruta u hoja.
¿Cambiaría pañales de nuevo?
¡Qué pregunta más rara! Me acuerdo cómo se hace... si tuviera que hacerlo podría jugármela.