El abogado de Rodrigo Arias, Francisco Castillo, presenció en silencio toda la comparecencia de los periodistas de La Nación, pero al término de la cita habló para defender al exministro.
Castillo, visiblemente molesto, recalcó que no hay relación entre la llamada de Arias y la decisión de la Fiscalía de suspender la indagatoria contra el exjerarca, y agregó que no está en la obligación de entregar el registro de las llamadas que realizó el exfuncionario.
“No quiero porque sencillamente yo tengo el derecho de callar determinadas cosas y de entregarlo cuando a mí me parezca la situación”, declaró Castillo en alusión a la negativa de Arias Sánchez.
Ante la insistencia de la prensa y el hecho de que el ministro de Seguridad, José María Tijerino, no negó que la llamada de Arias se hizo el viernes 8 de octubre del 2010 –y no el 9, como afirmó Arias–, se limitó a decir que esa era la llamada, pero no demostró que fuera la única.
Por el contrario, el abogado arguyó que la prensa “tiene que probar que hubo otras llamadas.
”Mientras no se pruebe que hubo otra llamada, no hay otras”, insistió Francisco Castillo.
Además, recalcó que las contradicciones de Arias se pueden deber “a una equivocación”.
Para el profesional, la palabra de Arias es garantía de que hizo una sola llamada. “Yo pienso que no ocurrió una primera llamada, sino la del sábado (9 de octubre)”, expresó ante los periodistas.