La rectora de la Universidad de Costa Rica (UCR), Yamileth González, calificó ayer como censura el intento del Consejo Universitario de impedir el martes la charla del biólogo estadounidense James D. Watson, Nobel de Fisiología o Medicina de 1962.
González explicó –vía telefónica– que, si bien el Consejo Universitario tiene la potestad de discrepar de la actividad, argumentar en contra de ella o de su conferencista –tal como lo hizo–, no podía ni debía cancelar la ponencia.
“En la Universidad de Costa Rica nos interesa la confrontación de ideas, pero jamás la censura (...) La UCR es universidad, sí, pero también es diversidad. Nuestra labor no es solo la generación de conocimiento, sino también la discusión y el debate de ese conocimiento.
“Si en un lugar como la UCR no hay derecho al libre pensamiento o a la libertad de ideas, estamos muy mal”, recalcó González.
Además, la funcionaria enfatizó que la administración de la Universidad sabía desde hace meses que el premio Nobel James D. Watson venía al país.
“Sabíamos de antemano de sus hallazgos y también de sus declaraciones pasadas”, dijo.
Y apuntó: “La decisión de que la charla se ejecutara ayer (martes) en la Ciudad de la Investigación fue de la administración de la UCR”.
Esa aprobación fue emitida por la viróloga y vicerrectora de Docencia de la UCR, Libia Herrero, quien esta semana funge tanto como rectora interina –en ausencia de la rectora Yamileth González, por vacaciones–, como de vicerrectora de Investigación –por incapacidad del titular, Henning Jensen–.
Hubo una confusión inicial, admite González, que radicó en que “quizás la vicerrectora Herrero entendió que el Consejo le estaba dando la orden de cancelar la conferencia”. Por eso ella primero dio la indicación de que se cancelara, pero luego rectificó .
“Cuando me avisaron que el auditorio estaba lleno y listo, autoricé que se hiciera”, dijo Herrero. Sin embargo, esta misma funcionaria reconoció ayer que ella asistió a la sesión del Consejo Universitario del martes y firmó la controversial petición de cancelar la charla.
Descargo. Alberto Cortés, politólogo y director del Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR), mantiene su desacuerdo con la visita y conferencia de Watson, codescubridor de la estructura de la molécula del ácido desoxirribonucleico (ADN).
“No creo que sea censura lo que pidió el Consejo Universitario. Planteamos estándares mínimos de la libertad de cátedra. No censuramos la parte científica, discutimos el aspecto ético y afirmaciones políticas del científico.
”Lo que nos parecía crítico es que la UCR pudiera legitimar a alguien que haga afirmaciones misóginas, homofóbicas y racistas como las que Waston ha hecho en su vida”, explicó .
Cortés admite que se falló al plantear la solicitud a destiempo, pero explicó que “esta fue la primera sesión del año. Antes no habíamos tenido posibilidad de discutir el tema”.
El politólogo, sin embargo, defiende que “hasta la libertad de expresión tiene parámetros éticos y legales” y sugiere que se evalúen a la brevedad posible en la Universidad de Costa Rica.
Lo que viene. La rectora González, la rectora interina Libia Herrero, Alberto Cortés y también la ministra de Ciencia y Tecnología, Clotilde Fonseca, coinciden en algo: en la UCR se avecinan grandes discusiones sobre la libertad de cátedra y sobre la libertad de expresión.
Pero de nuevo el desacuerdo surge porque mientras unos aseguran que deben replantearse límites mínimos y máximos para ambas libertades, otros los defienden como derechos humanos vitales y necesarios para la enseñanza.
“Me parece que hay problemas de libertad de expresión y de censura previa y no es un buen ejemplo desde la Universidad de Costa Rica”, dijo la jerarca Fonseca.
Según ella, “una universidad es un espacio donde las personas no son excluidas por lo que afirman, sino confrontadas, es decir, una universidad no puede ser intolerante con las ideas”.
“Para mí fue un hecho muy doloroso y asombroso no poder entrar a la Universidad donde soy graduada y de donde soy catedrática, para escuchar la ponencia de Watson. Mi experiencia fue difícil porque no podía entender por qué nos detuvieron. Me parece que es un error que se cometió”.
Por su parte, el abogado Diego Baudrit escribió a La Nación para expresar su indignación. “La libertad de expresión, la libertad de cátedra y la libertad son principios básicos de la República y de la Universidad. No puede manipularse la libertad como lo ha hecho el Consejo Universitario”. Baudrit labora desde 1971 en la Facultad de Derecho de la UCR.
“Me parece que la venida de Watson a la UCR abrió un debate sobre la libertad de cátedra y si hay parámetros o si se vale todo. ¿Es la ciencia neutra?”, concluyó Cortés.
Cabe destacar que la invitación del científico estadounidense al país contó con el apoyo económico de la Academia Nacional de Ciencias, la Unión Internacional de Ciencias Biológicas y de la UCR.