La Municipalidad de Jiménez de Cartago está paralizada desde diciembre por la falta de quórum para realizar las sesiones del Concejo Municipal.
Esto se debe a un conflicto que tienen algunos regidores con el alcalde Jorge Solano Herrera.
Ese cuerpo está integrado por cinco ediles propietarios, pero tres no asisten y algunos de los suplentes renunciaron.
José Joaquín Lizano, regidor del Partido Liberación Nacional (PLN), dijo que él y su compañero Alexis Calderón no sesionan para evitar responsabilidad legal por las decisiones que toma Solano.
Entre tanto, el presidente municipal Adrián Martínez, militante del Partido Acción Ciudadana (PAC), aseguró que pidió un permiso para ausentarse.
Martínez ocupa esa silla ante la renuncia al cargo de la liberacionista Alejandrina Barboza, quien tampoco regresó a las sesiones del Concejo Municipal.
Los únicos que se presentan son José Pérez (Unidad Social Cristiana) y José Francisco Rodríguez (Libertario), aunque no pueden sesionar porque se requiere de, al menos, otro edil.
El alcalde Solano afirmó que el Concejo lo suspendió y lo envió de vacaciones obligadas “de forma arbitraria” el año pasado, y una vez que regresó al cargo, en diciembre, los regidores no volvieron.
“El municipio está paralizado. Por ejemplo, la Contraloría General de la República no aprobó el presupuesto de este año y no hemos hecho ningún ajuste”, afirmó.
Los regidores se exponen a perder la credencial si faltan cuatro veces consecutivas a las sesiones.