Para el año 2015, las aguas residuales que producirán un millón de personas que residen en el Valle Central dejarán de ser depositadas en el cauce de los ríos.
Aunque todavía faltan cuatro años para ese momento, en abril el Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados (AyA) comenzará, vía adjudicación, la construcción de una megaplanta de tratamiento de aguas residuales en La Carpio, al noroeste del centro de San José.
Allí, las aguas residuales pasarán por un proceso químico y biológico para eliminar al máximo su contaminación. Luego, el líquido ya tratado será depositado en el río Virilla, el cual alimenta el cauce del río Grande de Tárcoles.
Actualmente, ese afluente es el más contaminado de Centroamérica.
Con la planta de tratamiento Los Tajos –nombre que tendrá la estructura– se espera que esa situación cambie radicalmente, pues ella recibirá 2.810 litros de agua residual por segundo.
Eso equivale a dar tratamiento, en ese tiempo, a la capacidad de almacenamiento de un camión cisterna.
Los Tajos formará parte del Proyecto de Mejoramiento Ambiental del Área Metropolitana de San José AyA-JICA.
El plan incluye la rehabilitación de la red de alcantarillado en 11 cantones, así como la instalación de 400 kilómetros de nueva tubería (para ampliar la red a un total de 1.100 kilómetros).
Francisco Brenes Maltés, gerente de la unidad ejecutora por parte del AyA, explicó que el proyecto tendrá un costo total de $270 millones, de los cuales $150 millones fueron donados por la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA).
Los restantes $120 millones corresponden a un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). De ese dinero saldrán los $46 millones que costará la planta de tratamiento.
Redes. El AyA deberá hacer trabajos en los próximos cuatros años, a lo largo de 11 cantones.
Los beneficiados serán Curridabat, Montes de Oca, Desamparados, Vázquez de Coronado, Tibás y Moravia.
También, se incluirá a Escazú, Alajuelita, el cantón Central de San José, y La Unión de Cartago.
En cada una de esas zonas el AyA implementará tuberías de diversos tamaños para dirigir el agua residual a la planta de tratamiento, explicó Brenes.
De acuerdo con el gerente del proyecto, para las nuevas tuberías se utilizará una maquinaria que actúa por debajo de la superficie, lo cual evitará el rompimiento de superficies y carreteras.
Con esa tecnología, por ejemplo, se construirá un túnel de tres kilómetros de longitud que irá de Hatillo hacia el Bajo Los Ledezma, en La Uruca.
El túnel dará espacio a una tubería de casi tres metros de diámetro, en donde se trasladará toda el agua residual del sur de San José hacia la parte norte, teniendo como parada final la planta de tratamiento.
En espera. El proyecto del AyA promete evitar que los líquidos contaminados del Valle Central lleguen a los ríos María Aguilar, Torres, Virilla, Tiribí y Rivera.
Brenes explicó que el AyA está a la espera de que la Contraloría General de la República resuelva una apelación al proceso de adjudicación. Si no hay contratiempos, la obra iniciará en abril.