Los días soleados de finales de enero los disfrutan los vacacionistas que están a poco tiempo de volver a sus labores, y los estudiantes, que el 10 de febrero ocuparán de nuevo las aulas.
Vacacionistas en La Sabana
Vacacionistas en La Sabana
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En San José, uno de los sitios preferidos por las familias para disfrutar del sol, antes de retornar a las ocupaciones cotidianas, es el Parque Metropolitano La Sabana.
Allí se apartan del ruido urbano, y consumen las horas entre papalotes, paseos a caballo y vendedores de helados.
Por esa razón, Adriana Brenes, vecina de Escazú, decidió celebrar ayer, su cumpleaños número 49.
“Vengo a caminar todos los días y como vi el parque tan bonito decidí celebrar, aquí, mi cumpleaños. Me traje a toda la familia y amigos e hicimos un pic-nic”, relató Brenes.
La vacacionista llegó desde las 8:15 a. m. para asegurarse un buen espacio y gozar del buen día.
Otro que se divirtió a costa del lago y del fuerte viento fue Josué Vargas, de 9 años de edad, quien viajó desde Puriscal para quedarse en La Sabana con sus padres.
“Anduve en bicicleta, pesqué y fui a conocer el Estadio Nacional. Esta salida es la que más me ha gustado de las vacaciones”, afirmó.
Un grupo religioso también decidió reunirse, ayer, para compartir y descansar de la rutina. “Venimos a recrearnos y parece mentira, pero estar aquí nos desconecta”, dijo el pastor del ministerio La Preciosa Semilla, Osmar González.
Arena y sol. Otros vacacionistas optaron por acudir a la playa para disfrutar del sol y del mar.
Ayer, los bañistas ocuparon casi dos kilómetros de la playa de Puntarenas, para broncearse.
Mientras tanto, otros prefirieron jugar futbol, disfrutar de la tradicional banana, o incluso, construir castillos de arena.
Alfonso Vargas y su esposa, Maritza Soto, llegaron a Puntarenas desde la mañana desde Desamparados, San José, para deleitarse con sus hijas en las aguas del Pacífico.
“Es la primera ocasión que acudimos a esta playa en verano y teníamos que venir para sacarle el jugo aún más a las vacaciones de mis hijas”, manifestó Vargas.
Mauricio Montero, vecino de Coronado, también llegó desde la capital para disfrutar del mar.
“Queríamos aprovechar unos días de vacaciones de mi trabajo y los últimos días libres de mis hijos que van a la escuela”, comentó.
Además, ayer, en los alrededores del Paseo de los Turistas, no había espacios para aparcar vehículos, debido a la gran cantidad de bañistas que llegaron a disfrutar de la “Perla del Pacífico”.