Panamá. Una vez más, Costa Rica mostró dos caras en la Copa Centroamericana 2011 , pero por lo menos, en esta oportunidad el cambio fue a favor.
La Sele escarbó de un olvidable primer tiempo para vencer a Guatemala por 2-0 con dos goles en el complemento y asegurarse así un boleto a las semifinales del torneo y a la Copa de Oro de junio.
Efectivamente, la primera parte generó uno de los peores rendimientos del equipo tico en mucho tiempo y, sin duda alguna, lo más malo en la corta era La Volpe.
A través de 45 minutos, la imprecisión en el lado tico fue asombrosa. Desesperante.
Mal dominio y pases sin rumbo fueron el común denominador en un equipo extraviado por la inmensa cantidad de errores.
Cada vez que se hizo algo bueno y se podía pensar en un despertar, la jugada siguiente generaba un fallo que poco faltó para concluir en anotación.
La Tricolor se salvó porque Guatemala así lo quiso.
Guillermo Ramírez se comió claras opciones al 9', 13' y 45' y Carlos Ruiz la dejó ir al 35'.
El único tico que sumó puntos positivos fue el arquero Donny Grant. Lamentablemente cuando eso sucede, se entiende que el resto del equipo no anda afinado.
En la etapa inicial, la única oportunidad para Costa Rica la tuvo Pedro Leal, al 15', no obstante, no logró definir.
Respiro. Pero tras el descanso, la Sele salió a corregir y topó con fortuna rápidamente.
Al 47', en una jugada que parecía sin futuro, Marco Ureña arrancó en una de sus típicas diagonales, casi desde el mediocampo, dejó en el camino a dos rivales con su velocidad y se acomodó a la izquierda, para sacar un disparo raso al palo largo de Luis Pedro Molina. La bola se fue hasta la red.
Fue un gol inmerecido basándose en la producción ofensiva expuesta antes, pero gol al fin. Y bastante valioso dicho sea de paso.
La anotación le dio un respiro a la Tricolor, que aunque no mejoró de sobremanera, tenía un excedente en el bolsillo con qué jugar.
Esa garantía sirvió para descontrolar a los chapines, que se contagiaron de la falta de toque tica.
Costa Rica aguantó unos cuantos minutos algunos ataques a la desesperación de los guatemaltecos, pero de a poco se fue encontrando con la posesión de pelota y una mayor efectividad en el servicio.
Esto sucedió porque aparte de que Guatemala se agotó, también se partió debido a los resguardos defensivos que tomaron por la descubierta explosividad de Ureña.
Los chapines perdieron el rumbo y comenzaron a regalar numerosas faltas cerca del área.
En una de ellas, Borges cobró a portería, el esférico se estrelló en la barrera y Ureña se la encontró para fusilar (81'). Pleito resuelto.
Al cierre, se pudo aumentar con una llegada de Heiner Mora al 88' y otra de un destapado Ureña al 90', pero se fueron desviadas.
De todas maneras, el daño a Guatemala ya estaba hecho.