El ministro de Hacienda, Fernando Herrero, anunció esta tarde una serie de medidas dirigidas a reducir el gasto público y controlar la evasión fiscal, como antesala a la futura presentación de un paquete de reforma fiscal.
Entre las medidas que el funcionario presentó al término del Consejo de Gobierno para bajar el gasto en el erario destacan congelar la apertura de nuevas plazas (con excepción de los sectores de educación y seguridad) y reducir en un 20% (poco más de ¢15.000 millones) los gastos autorizados en el presupuesto del 2011, tales como viáticos fuera del país, publicidad no autorizada y gastos de representación.
Herrero también habla de "racionalizar la adquisición de tecnologías de la información y mejorar la eficiencia en su aplicación" de las actuales.
En cuanto a las directrices para controlar la evasión fiscal (que aumentaría los ingresos estatales en 1% del PIB de aquí al 2014) están fortalecer la resolución de casos que permita declarar las deudas como "líquidas y exigibles", estimular el uso de tarjetas de crédito y débito en las transacciones (las compras que se hagan con este medio de pago dejan 'rastro' de la operación) y mejorar y ampliar el modelo del régimen simplificado y que, a la postre, permita enlistar a la formalidad a aquellos micro, pequeños y medianos negocios que funcionan en la ilegalidad.
La administración de Laura Chinchilla destinará buena parte de sus esfuerzos en el 2011 en la promoción y aprobación de un paquete de reforma fiscal, según lo adelantó Hacienda a mediados del mes pasado.
Algunos componentes de este plan -que cuenta con la renuencia de sectores empresariales y algunos diputados de varios partidos- son el cobro del impuesto de ventas (valor agregado) a los servicios prestados por profesionales liberales, así como la aplicación de un sistema para cobrar más renta a las corporaciones y menos a las pequeñas empresas.