Yo no tengo bandera

Es peligroso exaltar un nacionalismo banderil en un país con xenofobia no tan solapada

Calificación:          

Andrea Aguilar-Calderón Periodista zoe012345@hotmail.com 12:00 a.m. 16/11/2010

Yo no tengo bandera. Ni árbol nacional. Ni flor nacional. Ni ave nacional. En mi vida me he sentado a la sombra de un guanacaste, ni mucho menos he cultivado una orquídea, y a mi ventana josefina rara vez llega a cantar un yiguirro. Pero el asunto va más allá de mera biología criolla. Nunca he ido a una cogida de café, ni me sé una bomba, y hacer tamales me parece un arte inalcanzable. Ninguno de esos simbolismos que otros han definido como el “ser costarricense” me identifica como tica y mucho menos, pero mucho menos, como ser humano.

Mi día a día como costarricense se vive en otros aspectos: el automático buen humor por las tardes decembrinas, los paseos a la costa caribeña y la tentación al pasar por un chinamo de turno y antojarme por un pollo cálido a punta de bombillo. Y docenas de detalles por el estilo. Pero no creo que ninguno de ellos sea “lo mejor del mundo”.

También me encanta el otoño (ni se diga la nieve), considero que las mejores playas que he visto están muy lejos de aquí y me emociona mucho más un tango argentino que el punto guanacasteco. Y, “sacrilegio”: me parece mucho mejor la cerveza Toña nicaraguense que la Imperial.

Tan ticos' Sin embargo, ahora, se ha puesto de moda ser tico. De repente, la bandera vale para algo más que cuando juega la Sele. Incluso, puede ocupar un lugar en la imagen de perfil del Facebook; es ya digna y mucho más importante que la foto del pasado disfraz de Halloween o la del perro de la casa. Porque “verás a tu pueblo valiente y viril”, aunque por años hayan concluido cantando el himno con “vivan siempre Saprissa y la paz”.

A mí, francamente, me da mucha verguenza vivir en un país sin ejército donde la gente se parte de risa cuando alguien imita la forma de hablar de un nicaraguense. Me parece que la xenofobia que ha caracterizado a muchos costarricenses por años es tan lamentable como los argumentos de Ortega. Tal vez no somos capaces de disparar balas (ya hice un sondeo y ninguno está dispuesto a manchar la gloria de la patria con su sangre), pero ¡diay!, como somos tan tuanis, pues reciclamos chistes de gallegos, jugamos de blancos pura sangre y, cuando queremos demostrar que no somos xenófobos, magnánimamente nos dignamos a cederles a los nicaraguenses los trabajos que no queremos hacer. Somos pura vida' ¿Respetuosos? ¿Tolerantes? ¿Pacíficos? Hipócritas, me parece a mí.

Más xenofobia que nacionalismo. Que no se me malentienda: no apoyo ni remotamente la presencia de fuerzas militares extranjeras en Costa Rica y coincido en que los argumentos de los representantes gubernamentales nicaraguenses son una burla a la comunidad internacional y al sentido común. Apoyo totalmente las vías diplomáticas para resolver el conflicto y ojalá se termine de la manera más rápida y satisfactoria, para que en este circo patético de Ortega caiga el telón que cubra semejante sinverguenzada.

Pero, de ahí a exaltar un nacionalismo banderil, como lo han hecho ciertos medios de comunicación, formadores de opinión que han perdido la conciencia de que vivimos en un país con una xenofobia ni tan solapada, hay más que un río San Juan de diferencia. Ese pseudonacionalismo, en un país donde cantar el himno a las seis de la tarde ha sido considerado una polada por décadas, es la llama que se ocupa para que el menosprecio (o digámoslo con todas las letras O-D-I-O) entre países siga ardiendo con más fuerza.

De seguir así, pronto no será un fallido coctel molotov lo que estalle frente a la embajada de Nicaragua, sino que seremos testigos de atrocidades por parte de ambos bandos, en aras de defender un patriotismo fomentado por gobernantes corruptos, a quienes no les importa mover sus peones en el tablero con tal de alcanzar unos años más en el poder. Por supuesto, las fichas ignorantes no tendrán problema: no les da el maní para diferenciar entre unos cuantos políticos y un pueblo entero. Los que son de ese color son los “malos”.

Yo, personalmente, trato de evitar esa trampa. Yo no tengo patria. Yo tengo un mundo. Y si por defender ese mundo, si por defender la igualdad humana antes que la nacionalidad, tengo que dejar a un lado el blanco, azul y rojo, pues soy la primera en cortar el asta de cualquier bandera que me separe de otros que son iguales a mí. Siempre me ha gustado ser tica, pero, ante todo, siempre me ha gustado ser humana.

compartir

     
  • Agregar Digg
  •  
  • Agregar Reddit
  •  
  • Agregar Furl
  •  
  • Agregar Facebook
  •  
  • Agregar Spurl
  •  
  • Agregar MySpace
  •  
  • Agregar Terchnorati
  •  
  • Agregar StumbleUpon
  •  
  • Agregar Delicious
  •  
  • Agregar MyAOL
  •  
  • Agregar Slashdot
  •  
  • Agregar Live
  •  
  • Agregar Twitter

califique la nota

comentarios

Avatar

Benita Venegas Rosas 19:37 20/12/2010

Aunque yo si haga tamales, me encantan nuestras playa entre otras muchas en el mundo, me he sentado muchas veces bajo un arbol de Guanacaste (y me fascina ese arbol), amo el Yiguirro (no importa si esta mal escrito porque no es el fondo del asunto) también amo y valoro Costa Rica, me parece excelente el fondo de su articulo, si muchos pensaramos así el mundo estaria mucho mejor. Creo que muchos no entienden lo que leen y se quedan en detalles y no comprenden lo que usted escribio. Siga escribiendo que se nota que es una periodista con una visión mucho mas amplia que la mayoria de ellos

Avatar

Wendy Sandi Espinoza 11:11 15/12/2010

Gracias a Dios que son muy pocas las personas q opinan lo de este articulo...Yo se que al igual que ami habemos muchos ticos orgullosos de nuestra patria...no solo por la situacion que enfrenta el pais en este momento sino por todo lo que ha pasado C.R,para llegar a donde esta. Yo personalmente cada mañana que escucho el himno nacional se me pone la piel de gallina ,por su valor para con los ticos de corazon,como anecdota cuento q soy feliz de saber q en C.R podemos gozar de tantas cosas lindas q muchos hermanos de otros paises desearian tener...Soy feliz de elavorar todos los años los faroles creados con mucha imaginacion,orgullo y mucha satisfaccion de celebrar tanta historia y una vida en un pais envidiable

Avatar

Yanner Araya Mendez 07:33 9/12/2010

Si no le gusta este pais, vayase a Nicaragua, Cuba o a algun pais arabe, en donde va a pasar todo el dia con velo....

Avatar

Natalia Rodriguez Masis 20:42 27/11/2010

Qué pena q tiene vergüenza de haber nacido en un país sin ejército y pobre q conoce más de otros pueblos q del propio, tanto es así, q no sabe como viven las personas en las zonas rurales, q es donde hay mayor población. He visto conviviendo a nicaragüenses y ticos, en suelo tico, compartiendo las costumbres de cultivar café y maíz y compartiendo la ilusión de sus tamales a fin de año. La invito a conocer algo más q las playas turísticas y lugares de comercio, para q así pueda ampliar su perspectiva y mejorar su calidad humana.

Avatar

Rafa Muñoz 22:37 24/11/2010

@Daniel Mcdams Slone: ni si quiera conozco a Andrea, qué es ese comentario tan infantil el suyo? todavía está en el cole? el hecho de que la mayoría no esté de acuerdo con el artículo, no quiere decir que tengan la razón, por algo están mordidos. Tranqui mop, uds sigan ondenado las banderas y lo que quieran, yo seguiré de bañaso jugando de ciudadano del mundo, y lea bien primero, nadie ha negado ser tico, ni nada por el estilo, nada más que a veces es mejor poner las banderas a un lado para resolver conflictos.Y es Muñoz con zeta, otra seña de que ni sabe leer bien :D A ver, talvez uds tengan razón, explíqueme un toque, en qué ayuda el "sacar las banderas en tiempos de conflictos con vecinos" ??

Opine sobre este artículo

¿Es usted miembro? Ingrese al sistema

O regístrese utilizando Facebook


No logueado ..

Solo necesita su usuario y contraseña de Facebook.

Correo electrónico:

Contraseña:

 

Olvidó la contraseña ?

Presione aquí para registrarse gratis en nacion.com si aún no lo ha hecho. / Este sitio requiere Cookies