El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, aseguró ayer que el narcotráfico dirige la política exterior costarricense y que intereses de esas redes están detrás del reclamo de Costa Rica contra la presencia de tropas militares en isla Calero.
En una alocución de 68 minutos, culpó a Costa Rica de ser parte de un plan liderado por Colombia y que solo beneficia al narcotráfico.
Con esa y otras justificaciones respaldó su decisión de mantener soldados en la zona fronteriza que Costa Rica declara invadida, en vez de retirarlos, como pidió antenoche el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA). Ortega calificó esa votación como “manipulada” y contraria a las reglas del organismo.
“Todo (el conflicto) empezó por la denuncia de unos narcotraficantes que huían de Nicaragua... Los narcotraficantes dirigiendo la política exterior costarricense; esto nos tiene que preocupar. Esa desesperación por retirar el Ejército de la zona... ¿quiénes serían los beneficiados con esa exigencia de Costa Rica? Los beneficiados son los narcotraficantes. Sabemos que tienen grandes tentáculos, que entran en las instituciones de Estado y que mueven recursos multimillonarios, como en México, que está en una guerra”, dijo Ortega flanqueado por su esposa, Rosario Murillo, y el cardenal Miguel Obando y Bravo, exarzobispo de Managua.
“No quieren que Nicaragua combata el narcotráfico. Como que les dieron la línea (en la OEA). ¿Qué intereses están detrás de esas posiciones políticas de Colombia, de Panamá, Costa Rica y México, que son países que están totalmente contaminados por el narcotráfico?”, manifestó el gobernante, quien dijo que estudia gestionar la renuncia de Nicaragua a la OEA.
Solo agradeció a Venezuela (que le financia los trabajos de dragado del río San Juan) por el apoyo en la reunión del viernes en Washington, así como al pueblo nicaragüense por haber cerrado filas en torno al conflicto con Costa Rica.
Ortega lamentó también las “señales de xenofobia y racismo” en Costa Rica contra nicaragüenses, y enunció su próximo paso jurídico: la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya, Holanda.
Por el río Colorado. Ahí pedirá la libre navegación de Nicaragua en el río Colorado, en las mismas condiciones en que lanchas ticas pueden hacerlo en una parte del cauce del San Juan. El Colorado no es río fronterizo, sino costarricense.
Ortega admitió la intención de su país de variar el curso del San Juan en su salida al mar Caribe, pero aseguró que lo hace solo para retomar el cauce “histórico”, que permitía navegarlo completamente.
Además, aseguró que los trabajos de limpieza del San Juan beneficiarán a ambos países. “Se va a beneficiar (Costa Rica) de obras que le cuestan esfuerzo a Nicaragua”.
El Presidente de Nicaragua agregó que da por cerrado el caso ante la OEA y que no pretende tapar problemas internos.