El Gobierno de Costa Rica decidió llevar a la OEA, en Washington, el conflicto fronterizo con Nicaragua y pedir el envío de una comisión imparcial que compruebe la aparente invasión de militares del Ejército Nacional de Nicaragua a suelo costarricense.
Max Lobo, Instituto Geográfico Nacional
Max Lobo, Instituto Geográfico Nacional
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El anuncio lo hicieron los ministros de Relaciones Exteriores, René Castro, y de Seguridad, José María Tijerino, pues aseguran tener comprobada la presencia de soldados nicaraguenses en la isla Calero, perteneciente al cantón limonense de Pococí.
De manera simultánea a la petición de convocatoria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), Tijerino consideró necesario el envío de más oficiales de la Fuerza Pública a la zona fronteriza en una cantidad que prefirió no revelar “por seguridad”.
La orden, según Tijerino, es no entrar a la isla Calero para evitar un enfrentamiento con soldados nicaraguenses.
Desde el aire. Un reporte oficial indica que en un sobrevuelo de una avioneta de Seguridad Pública, ayer en la mañana, se divisaron en Calero “cinco o seis” tiendas de campaña y una bandera nicaraguense en lugar del pabellón tico izado por policías costarricenses el viernes 22 de octubre.
En imágenes de video que proporcionó anoche Seguridad Pública se ven en tierra hombres vestidos con trajes militares.
“Consideramos todos los hechos de muchísima gravedad”, sentenció Tijerino en una conferencia de prensa a las 4:30 p. m. en la Cancillería, junto al canciller Castro, quien hasta ahora se incorpora de manera directa en la atención del conflicto.
Una hora después llegó a la sede del Ministerio el embajador nicaraguense Harold Rivas, quien recogió una nota diplomática dirigida a Managua en la cual Costa Rica reitera la intención de celebrar aquí una reunión entre los presidentes Laura Chinchilla y Daniel Ortega el 27 de noviembre.
La cita, sin embargo, está condicionada a que “suspendan las actividades que dañan la integridad territorial y ambiental”, dijo René Castro. Agregó que ayer conversó con diplomáticos nicaraguenses, quienes le señalaron la supuesta propiedad de su país sobre la isla.
Castro viajará esta tarde a Washington para exponer mañana el caso ante la plenaria de la OEA.
El embajador de Costa Rica ante la OEA, Enrique Castillo, recibió ayer instrucciones de hacer la solicitud formal ante el organismo hemisférico, a pesar de que fue Nicaragua la primera que denunció una “incursión costarricense” en su territorio, ante los países de la OEA.
Castillo confirmó que la misión nicaraguense distribuyó el jueves a las 2:36 p. m., por correo electrónico, una copia de la nota enviada a Costa Rica en la cual rechazó las acusaciones costarricenses y más bien denunció la incursión de “tropas de las fuerzas armadas” ticas.
Por eso Costa Rica distribuyó el viernes por la mañana la nota diplomática anterior a la de Nicaragua. “Ellos se adelantaron” (...) nos sorprendió que el país que cometió la falta fuera el que primero trajo el tema a Washington”, dijo Castillo por teléfono desde Washington, al admitirlo como una estrategia.
El conflicto se encendió el jueves 21 de octubre, cuando autoridades costarricenses detectaron daños ambientales e indicios de un supuesto intento por desviar el río San Juan en la parte final de su desembocadura al mar Caribe.
Los informes atribuyen esos trabajos a un equipo liderado del exguerrillero Edén Pastora, a quien el Gobierno de Ortega encargó el dragado del río San Juan.