Cuatro robots diseñados por jóvenes costarricenses buscarán la forma de golear a sus contrincantes en un campeonato internacional de futbol que se celebra esta semana en el Centro Universitario FEI de São Bernardo do Campo, en Brasil.
El equipo tico se llama Robosport Costa Rica y está integrado por cuatro aparatos de 22 centímetros de alto y 22 centímetros de ancho. Cada uno de ellos pesa 1,5 kilos, pero está programado ‘para hacer diabluras en la cancha’, dijo Lourdes Acuña, coordinadora de robótica de la Fundación Omar Dengo.
Esta institución fue donde las máquinas ‘nacieron’ de manos de Édgar Robles, de 14 años, Rogelio Fernández y Sebastián Rojas, de 15 años y de Israel Chaves , de 18 años.
Ayer estos jóvenes dedicaron el día a calibrar sus creaciones para que se amoldaran a los parámetros de luz, temperatura y latitud de Brasil y así funcionen bien.
Los nacionales participarán en la categoría Soccer junior de la Latin American Robotics Competition . Allí se enfrentarán con robots desarrollados, en su mayoría, por universitarios extranjeros.
La alineación. Aunque los robots no tienen nombres propios, cada uno tiene un objetivo específico: golear o defender el marco para evitar anotaciones del contrincante. El equipo tico lleva dos porteros-defensas y otros dos atacantes.
“Parte del desafío es que las máquinas sean capaces de detectar y perseguir una bola para luego moverse en la cancha tras ella, disparar un lanzamiento y anotar. No es sencillo. Son robots bien inteligentes”, explicó Acuña, quien celebró que esta vez se llevan robots muchos más firmes que los que participaron con el equipo nacional en el certamen 2009.
“Ahora son mucho más firmes en la cancha y esperamos que no vayan a volcarse con facilidad”, señaló la experta, quien añadió que otra mejora de este año es que los robots ya no usan ruedas de carros sino las llamadas unidireccionales que pueden responder más fácilmente y reaccionar para dirigirse en alguna dirección.
“Tenemos grandes expectativas en estos robots y en el equipo tico”, concluyó la experta de la Fundación Omar Dengo.