El Gobierno y el Banco Central discuten una serie de medidas para influir en el tipo de cambio y así mitigar el efecto de la caída en el precio del dólar en el sector exportador.
Así lo dijo ayer el vicepresidente de la República, Luis Liberman, en el discurso de apertura del Congreso Financiero Nacional, celebrado ayer.
“Los dos temas de política macroeconómica que más nos preocupan y ocupan en el Gobierno son el crecimiento económico y la apreciación del tipo de cambio real y su efecto en la competitividad de las exportaciones de bienes y servicios”, dijo Liberman.
Las medidas. El funcionario explicó, en entrevista con este diario, que las opciones son intervenir directamente en el mercado para elevar el precio de la divisa, poner impuestos a las transacciones en dólares (encajes) o restringir el ingreso de capitales.
En Costa Rica, la cuenta de capital se liberó a finales de 1992. Antes, la ley permitía al Banco Central imponer esos y otros controles, pero eso se eliminó con la reforma a la ley de la entidad en 1995, explicó el expresidente del organismo, Jorge Guardia.
Liberman aseveró: “El Banco Central ha mostrado su preocupación porque cualquier intervención en el mercado cambiario para devaluar el colón de sus niveles actuales significaría emisión monetaria que podría poner en peligro lo logrado en la reducción de la inflación”.
La emisión es la potestad que tiene el Banco Central de fabricar billetes y monedas y ponerlos a circular, lo cual expande la capacidad de compra de las personas.
No obstante, si dicha capacidad se aumenta y la oferta de bienes y servicios no crece al mismo ritmo, lo que se genera es una presión para que los precios de los productos aumenten pues las personas pueden comprar más, pero no hay bienes adicionales para adquirir.
Para evitar este efecto, el Banco Central podría vender bonos y recoger de nuevo los colones; sin embargo, tiene que pagar intereses por los bonos, lo cual afecta sus gastos y sus pérdidas.
Otra opción es que sea el Gobierno el que asuma este costo.
Liberman dijo que la pregunta es: “¿Quién paga el costo de la intervención?”.
“Resolver este dilema está en el centro de la discusión”, agregó el Vicepresidente.
El funcionario señaló que el Gobierno mantiene un diálogo permanente y “respetuoso” con las autoridades monetarias para buscar una pronta solución.
Otros lo han hecho. Liberman enfatizó que este no es un problema solo de Costa Rica.
El Vicepresidente detalló que gran parte del mundo en desarrollo vive una revaluación real de sus monedas debido a que los países del primer mundo tienen tasas de interés muy bajas y eso genera que capitales migren hacia los países en desarrollo, lo cual les genera una mayor oferta de divisas.
Por ello, otros países afectados con la revaluación de sus monedas han tomado acciones; por ejemplo, Brasil, Japón y Colombia.
En el caso de Costa Rica, Liberman citó tres factores por los cuales el precio del dólar ha caído.
“Primero, una demanda por dólares relativamente deprimida por el nivel de crecimiento de la economía”, dijo.
Segundo, que inversionistas y deudores han pasado parte de sus ahorros o deudas de dólares a colones, y, en tercer lugar, por los flujos de capitales que ingresan al país, tanto de corto como largo plazo, detalló Liberman.