Yeda, Arabia SaudÍ.AFP. Autoridades políticas y religiosas del mundo musulmán advirtieron ayer sobre el peligro de un aumento de los ataques extremistas si un pequeño grupo integrista cristiano de Estados Unidos llevaba a cabo su proyecto de quemar el Corán.
Susilo Bambang Yudhoyono, presidente de Indonesia –el país con la mayor población musulmana del mundo– llamó a su homólogo estadounidense Barack Obama a tomar medidas para que el libro sagrado del islam no sea quemado y evitar así tensiones entre las religiones.
“El proyecto de quemar el Corán provoca una muy viva inquietud pues esto podría dar origen a un conflicto dentro de las religiones”, declaró el portavoz de la presidencia indonesia, Teuku Faizasyah, al citar al Presidente.
También Ekmeleddin Ihsanoglu, secretario general de la Organización de la Conferencia Islámica, que agrupa a 57 países musulmanes, expresó su “grave preocupación” y se declaró “consternado porque un pastor, que predica la religión, haya optado por entrar en una vía escandalosa de odio, quemando el libro santo de una de las mayores religiones del mundo”.
Un grupúsculo de evangelistas estadounidenses de Florida, encabezados por el pastor Terry Jones, tenía la intención de quemar ejemplares del Corán este fin de semana con motivo del aniversario de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
Este acto “podría ser tomado como pretexto por extremistas para cometer más asesinatos”, advirtió, por su parte, el primer ministro iraquí, Nuri al-Maliki.
En Irán, el ministro de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki, condenó “el proyecto detestable”.
En una declaración divulgada por la agencia de prensa MENA, el presidente egipcio, Hosni Mubárak, advirtió que el proyecto de este pastor puede conducir a mayor violencia y a una “escalada del terrorismo”.